Año XIX - Madrid, Miércoles 21 de Noviembre de 2018
buscar
americaeconómca
icono de enlace a twitter icono de enlace a facebook icono de enlace a linkedin icono de enlace a google+
Botón Menéame
Botón Imprimir
Botón Enviar por mail
Más noticias sobre Colombia

POLÍTICA Colombia

El ELN y su quinto intento por llegar a la paz con el Gobierno

dpa / 24-10-2016
Bandera de Colombia

Bandera de Colombia

La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) intentará por quinta vez desde su surgimiento, en 1964, un diálogo de paz con el Gobierno colombiano para terminar con la confrontación armada.

De corte procubano, "guevarista" (por el "Che" Guevara), con ideales cristianos y con un marcado interés por el tema de los recursos naturales, el ELN apareció casi al mismo tiempo que el principal grupo guerrillero que ha tenido el país, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Con ese grupo, de formación campesina, defensor de la desaparecida línea de la Unión Soviética y que cedió en sus ideales marxistas por los bolivarianos, el ELN ha tenido fases de "amor" y de "odio".

En los años 80 y 90 las FARC y el ELN formaron parte con otros grupos subversivos de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar (CGSB), pero en los últimos años se enfrascaron en combates por control territorial.

El ELN fue fundado por Fabio Vásquez, quien viajó a Cuba después del triunfo de la revolución y a su regreso a Colombia planificó la aparición del grupo en una región montañosa del noreste del país, donde la agrupación, con entre 1.500 y 2.000 miembros, sigue muy activa y en plena ofensiva.

La figura más icónica en la historia del ELN es el sacerdote Camilo Torres, quien cambió la sotana por el fusil y murió con poca formación militar en su primer combate.

El ELN arreció sus ataques a comienzos de este año precisamente para conmemorar los 50 años de la muerte de Torres, quien cayó el 15 de febrero de 1966 en el departamento de Santander, unas pocas semanas después de su incorporación a la guerrilla.

La presencia de un sacerdote en el ELN no era una novedad, pues varios defensores de la Teología de la Liberación integraron sus filas. El sacerdote español Manuel Pérez, alias 'Poliarco', fue su máximo jefe hasta 1998, cuando murió de hepatitis.

Pérez asumió la comandancia del grupo después de que Vásquez abandonara la lucha armada a mediados de los años 70 y se fuera a vivir a Cuba, donde se perdió todo rastro suyo.

Su sucesor, Nicolás Rodríguez, conocido con el alias 'Gabino' y de 66 años, entabló conversaciones informales con el Gobierno de Juan Manuel Santos en busca de un proceso de paz similar al que comenzó en noviembre de 2012 en Cuba en el caso de las FARC.

Frente al proceso de paz con las FARC, que atraviesa por dificultades después de que el acuerdo final fuera rechazado en el plebiscito del 2 de octubre, "Gabino" ha dicho que el ELN "lo respeta, pero no lo comparte".

El ELN protagonizó conversaciones de paz con el Gobierno de Belisario Betancur (1982-1986) e incluso algunos de sus frentes cesaron entonces sus ataques de forma temporal.

Cuando formó parte de la CGSB junto con las FARC y otros grupos armados, el ELN también habló de paz con los gobiernos de César Gaviria (1990-1994) y de Ernesto Samper (1994-1998), en Venezuela, México y Alemania.

Durante el Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010), el ELN intentó un nuevo diálogo, que se rompió cuando se le exigió concentrar a sus integrantes en lugares previamente demarcados.

Tras su primer ataque en enero de 1965, cuando en una incursión al municipio de Simacota, en Santander, mató a tres policías, dos militares y un civil, el ELN encaminó sus acciones en los años 80 hacia la infraestructura energética, mediante ataques con explosivos contra oleoductos y torres de conducción eléctrica.

Según la Asociación Colombiana del Petróleo, los ataques guerrilleros contra la infraestructura del sector en los últimos 30 años, en su gran mayoría cometidos por el ELN, causaron el derrame de al menos 4,1 millones de barriles de crudo.

Los daños provocados en ríos, cultivos, selvas y zonas forestales protegidas son incalculables y quizá una cifra que englobe la magnitud del problema nunca se conocerá.