Año XIX - Madrid, Lunes 19 de Noviembre de 2018
buscar
americaeconómca
icono de enlace a twitter icono de enlace a facebook icono de enlace a linkedin icono de enlace a google+
Botón Menéame
Botón Imprimir
Botón Enviar por mail
Más noticias sobre Cuba

POLÍTICA Cuba

La Iglesia Católica cubana exige al Gobierno cubano que terminen los actos de repudio contra las Damas de Blanco

Americaeconomica.com / 20-04-2010
La Iglesia Católica cubana, a través del arzobispo de La Habana, Jaime Ortega, ha censurado los "actos de repudio hacia las madres y esposas de varios presos", como los últimos a las Damas de Blanco. En su opinión, resultan "penosos". Ortega también hizo un llamamiento a EEUU para que acepte abrir un proceso de diálogo con las autoridades cubanas en un momento muy difícil para la isla.

El arzobispo de La Habana, Jaime Ortega, en una entrevista a Palabra Nueva, revista de su Arquidiócesis, también reconoce que “resultan penosos los actos de repudio hacia las madres y esposas de varios presos”. Ortega también hizo un nuevo llamamiento a EEUU para que acepte abrir un proceso de diálogo con las autoridades cubanas para “superar el conflicto” entre ambos países más aún en un momento en el que la isla se encuentra “en una situación muy difícil, seguramente la más difícil que hemos vivido en este siglo XXI”.

Las relaciones entre Jaime Ortega y Fidel Castro siempre fueron muy peculiares. Incluso después de que, tras la visita de Juan Pablo II a la Isla, muchos analistas tuvieran la impresión de que se abría un camino para el entendimiento entre unos y otros y se acercaran las posturas muy enfrentadas hasta entonces de La Habana y el Vaticano. Pero no fue así del todo. Fidel se llevaba bien con los católicos, permitió sus fiestas y hasta reinstauró la Navidad. Incluso dio trato preferente a las jerarquías de otros países de Latinoamérica y, sin embargo, no se entendía con Ortega. De hecho, el comandante autorizó por primera vez a las radios cubanos a emitir un ‘rap’ sólo porque se llamaba ‘El Obispo’ y era muy crítico con el Cardenal de La Habana.

Luego se fraguó un pacto no escrito. El Gobierno cubano legisló para que, de hecho, la religión católica fuera la dominante en el país y el Arzobispo cesó en las críticas y empezó a apostar por el diálogo. Aunque, entre viejos enemigos la paz nunca está exenta de tensión y algunos vieron la mano de la Iglesia, poco después, en el nacimiento y desarrollo del ‘Proyecto Varela’. Una propuesta para cambiar el régimen desde dentro que impulsó Osvaldo Payá, un político democristiano.

Hace unos meses, este mismo año, un artículo del presbítero y máster en Economía Boris Moreno, publicado por Palabra Nueva, la revista de la Arquidiócesis de La Habana pedía sin ambages una reforma económica profunda , libertad de expresión y la apertura de un proceso de dialogo para la transición. Poco después, tras el fallecimiento de Orlando Zapata, la Iglesia puso en duda la versión oficial del suceso, sin mucha beligerancia en este caso, al afirmar que había solicitado que le permitieran ver al preso para constatar su estado y no había recibido la autorización pertinente. Ahora, la jerarquía católica cubana ha dado un paso más. Y con un portavoz acreditado.

El mismo Ortega, temido siempre por los hermanos Castro. Se trata, al fin y al cabo, de un tipo con carisma. Y el cardenal ha hablado claro. Ha pedido la liberación inmediata de los presos políticos. Lo mismo que exigen los opositores en huelga de hambre. Con un importante valor añadido. La voz de los “ciberdisidentes” se escucha en el exterior, pero apenas repercute dentro de la Isla. La voz de Ortega, por el contrario, se oye con total nitidez en todos los rincones de Cuba.

En los círculos diplomáticos de La Habana se da casi por seguro ahora que la Iglesia Católica cubana parece haber detectado con claridad que el régimen de los hermanos Castro está muy débil y que su caída llegará más pronto que tarde.