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EL CAFÉ DE LAS ARTES España

Lin Cortés

Rafael Alba / 20-02-2015
¿Será verdad que han vuelto los setenta? Pues bienvenidos sean. Sobre todo si el revival se materializa en propuestas tan contemporáneas, autóctonas y vitales como la que nos trae Lin Cortés, la última gran esperanza ‘blanca’ de la música gitana.

Entre la rumba y el funky y alejado a millones de años luz del ‘flamenkito’ y el chill out com melismas, esas dos plagas que han convertido la fusión flamenca en un molesto ruido de fondo en los chiringuitos playeros. Nada de eso, Cortés hunde sus raíces en lo mejor del pasado para inventar un futuro posible.

Como un Prince o un D´Angelo rabiosamente hispano, este artista sorprendente introduce vitaminas eléctricas a los ritmos ancestrales que se cocieron en la Península con ingredientes llegados de Arabia y el Africa profunda.

Lin es, además, el último eslabón de una saga familiar de flamencos revolucionarios en la que destaca ‘El Pele’, su tío, también un artista irrepetible. Y se ha curtido tocando junto a los grandes. A artistas de pura raza como Raimundo Amador o La Negra.

Por eso, es fácil encontrar en su universo sonoro, barroco y estimulante, el rastro de algunas oportunidades perdidas que quizá ahora puedan por fin aprovecharse. Los hallazgos de aquellas producciones maravillosas de José Luis de Carlos, ¿recuerdan a Las Grecas?, o Ricardo Pachón, la furia de La Terremoto y Amina o las cuerdas rítmicas del sonido caño roto.

De momento, Lin se presenta ante ustedes avalado por la pureza de sus padrinos: Vicente Amigo, Manuel y Alba Molina, Rosario Flores, Jorge Pardo, Raimundo y Kiko Veneno, entre otros. ¿No son credenciales suficientes? En fin, si aún les quedan dudas escuchen ‘Gypsy Evolution’, su disco de debut y pónganse a la cola para apuntarse al club de fans.