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EL CAFÉ DE LAS ARTES España

Elígeme

Rafael Alba / 26-01-2016
La accidentada historia de la agitación cultural y las salas de música en vivo de Madrid no hubiera sido lo mismo sin la mítica sala 'Elígeme', aquel reducto del ocio inteligente que puso en marcha el periodista Víctor Claudín.

Era 1985 y la capital hervía. Claudín contó con el apoyo de su amigo Pedro Sahuquillo para abrir aquel local cuyo nombre tomaron de una película de Alan Rudolph y ambos disfrutaron también de la fugaz sociedad de un tal Joaquín Sabina, cantautor de gran éxito, de quién acabaría distanciándose.

La aventura no duró mucho pero sí lo suficiente, para que aquel par de activistas marcaran la pauta de la noche de Malasaña en el punto medio de una década quizá no tan prodigiosa. Claudín y Sahuquillo hasta abrieran un sello discográfico que cobijó, entre otros, a Manolo Tena, Javier Krahe, Moncho Alpuente o Javier Batanero.

Al final, la presión del Ayuntamiento de Madrid de la época, que había caído en manos del ala más dura del PP, terminó con la sala. Todo gracias a unas normas medioambientales imposibles de cumplir. Una historia que podría repetirse ahora con otros locales que apuestan por las actuaciones en directo porque las autoridades madrileñas siguen sin resolver el problema.

Quizá no. Claudín estuvo esta semana en 'La Fídula' para participar en una mesa redonda organizada por Radio Persona, la 'perfomance' radiofónica que dirige cada lunes Andrés Sudón, en la que se abordó como aprobar por fin, esta eterna asignatura pendiente que impide a la Villa y Corte desarrollar toda su potencia como polo cultural y localización turística.

El periodista dijo sentirse casi como el protagonista de un absurdo viaje en el tiempo, al saber que las salas de hoy trabajan bajo las mismas amenazas que, en su día, no pudo superar el 'Elígeme'. Pero abrió un espacio al optimismo y expresó su confianza en que la nueva administración y el diálogo obren el milagro.