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EL CAFÉ DE LAS ARTES España

Manel

Rafael Alba / 26-04-2016
Tal vez sea un espejismo motivado por las magras ventas de discos físicos que caracterizan el momento actual del mercado musical español, pero aun así sorprende todavía que un grupo como Manel, que escribe y canta los textos de sus canciones en catalán consiga encaramarse al número uno de las listas de venta con cada nuevo lanzamiento.

Y eso, a pesar de que a estas alturas ya ni puede considerarse noticia esa hazaña, porque amenaza con convertirse en pura rutina. De modo que con su cuarto álbum, titulado ‘Jo competeixo’, la banda ha repetido el movimiento y ha vuelto a situarse en la cima tras sólo una semana en las tiendas.

Algo que no es tan fácil como parece y que, por ejemplo, no han conseguido con sus últimas referencias bandas y solistas de tanto éxito como Amaral o Quique González y que quizá tenga mucho que ver con las características de la música de Manel, agradable, inteligente y a la medida de su generación.

Lo mismo que sucede con Vetusta Morla, por ejemplo, Manel parece haber sabido captar a la perfección el espíritu de las nuevas generaciones y sus canciones, cotidianas, melódicas y desprovistas de estridencia casan bien con un momento gris pero esperanzado en el que las exhibiciones de los egos demasiado inflados parecen fuera de lugar.

Y en ese contexto el pop sencillo de Manel que asimila, según explica la Wikipedia, elementos de las músicas folklóricas de Cataluña y se situaría en esa línea temporal imaginaria que une los trabajos de bardos psicodélicos tan disparatados como geniales del estilo Jaume Sisa y Pau Riba a los de bandas contemporáneas como Antònia Font.

En activo desde 2008, la banda formada por el batería Arnau Vallvé, el bajista Martí Maymó y los guitarristas Roger Padilla y Guillem Gisbert han conseguido en sólo ocho años algo que parecía imposible no hace mucho, que las canciones cantadas en catalán vuelvan a ser cantadas en toda España. Y eso sí que es un éxito histórico.