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EL CAFÉ DE LAS ARTES España

Javier Cuenca

Rafael Alba / 22-05-2017
Hace 25 años, Javier Cuenca formó parte de la legión de nuevos cantautores que consiguieron revitalizar el género a golpe de guitarra. Tocaban en pequeños locales, casi siempre abarrotados, y conectaron con un público emergente que volvia a darle importancia a las letras de las canciones. Pero la euforia duró poco.

El final de aquella década trajo sorpresas desagradables. Por lo menos para los músicos y aficionados que se las habían prometido muy felices con el nuevo periodo de explendor de la canción de autor. Los concursos de talentos de las televisiones lo iban a devastar todo. O casi todo. Porque hubo quien supo resistir.

Por ejemplo, Javier Cuenca, hombre con voluntad de hierro y canciones elegantes y sosegadas que siguió su propio camino en medio de aquella tormenta. Inyectó vitalidad rockera a sus canciones, coqueteó con el jazz y profundizó en ese estilo propio e instransferible que ha ido fraguando lentamente. Con dedicación y tiempo.

Su nuevo disco, el sexto ya, se llama 'Como si dijéramos' y ha sido producido por Antonio de Pinto, un antiguo compañero de fatigas en los últimos tramos del siglo XX que también sigue en activo y muy involucrado en los trabajos de los artistas de la nueva generación de cantautores.

Cuenca nos entrega aquí, según su propia percepción, doce crónicas sentimentales meditadas, con aire agridulce, fondo generacional y un aire melancólico que, sin embargo, deja espacio para la esperanza. Las cosas están peor de lo que esperábamos, parece decirnos, pero a lo mejor el futuro no es tan negro como puede parecernos ahora.

Cuenca dibuja paisajes sonoros para estos tiempos duros, en los que también hay viñetas cosmopolitas de pop europeo, como el single 'Llueve en París', o experimentación controlada sobre patrones conocidos como el blues que subyace bajo la estructura de 'Como si fueras tú', una excelente canción que se ha convertido en mi tema favorito de este disco.