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EL CAFÉ DE LAS ARTES Argentina

Guillermo Beresñak

Rafael Alba / 15-01-2015
El rock nacional argentino es uno de los grandes tesoros de la cultura latina. Un producto del siglo XX con muchas posibilidades de perpetuarse en estos tiempos. Gracias, entre otras cosas, a la savia nueva que aportan nuevos y fascinantes artistas como el cantautor Guillermo Beresñak.

Heredero de una tradición fecunda, este compositor y cantante busca nuevos caminos para mantener en vigor una música imprescindible.

Un estilo que asimiló las influencias anglosajonas de las décadas prodigiosas y formuló un lenguaje nuevo gracias a tipos duros como Luis Alberto Spinetta, Gustavo Ceratti, Fito Paéz, Andrés Calamaro, Ariel Rot o Charly García.

Y, afortunadamente, ahí sigue. En el trabajo de nuestro protagonista de hoy y de otros artistas notables de su generación como Bruno Bonacorso, bardo argentino residente en España, o Rodrigo Soler a quién también hemos podido ver en Madrid a finales del pasado año.

Burbujeante y rítmico, pero con profundidad poética, Beresñak se sitúa en ese terreno de confluencia entre el rock y el pop, y pone un cuidado especial en asegurarse de que sus mensajes lleguen con nitidez al público receptor, convencido de que los textos son, como mínimo, el 50% de las canciones.

Su último disco, ‘Mucha Madera’, que ustedes pueden descargarse gratuitamente desde el bandcamp del autor ha sido definido por la publicación especializada Zona de Obras como “lo más refrescante del verano porteño” y, después de escucharlo, nos parece una definición más que acertada.

Se trata de una buena colección de canciones de precisos estriblillos, con melodías memorables y esa frescura y urgencia que sólo aporta el pop de primera clase.

Unos temas que hablan, desde la perspectiva de alguien que ha gastado munición en unas cuantas batallas de la deliciosa y cruel guerra que siempre se plantea en el interior de las parejas. ¿Saben a qué me refiero? Pues eso.