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EL CAFÉ DE LAS ARTES EEUU

Eddie Palmieri

Rafael Alba / 08-06-2017
Dicen que la verdadera salsa es esa música latina creada en la ciudad de Nueva York por músicos 'nuyoricans' como Eddie Palmieri que Jerry Masucci y Johnny Pacheco supieron convertir gracias a la creación de Fania Records. Y su ritmo sería el origen de todas las danzas urbanas con aliento caribeño. Desde el 'reggaeton' a la 'timba'.

Y aunque pueda haber dudas sobre está versión de la historia cuando uno escucha algunas músicas de baile recientes, nadie las tiene sobre el magisterio ejercido durante más de seis décadas por Palmieri. Un pianista virtuoso, un arreglista único y un tipo que conoce a la perfección todos los caminos del 'sabor'.

Con ochenta años cumplidos y más de cincuenta discos a sus espaldas, algunos se habrían retirado. O vivirían comodamente instalados en la leyenda. Pero ese tipo de reflexiones no cuadran con el estilo de vida de Palmieri, un hombre al que la música se le acumula en la yema de los dedos. Y no le queda más remedio que tocar.

Hace unos meses, el maestro se metió en el estudio con un grupo de músicos leales y se puso a grabar un disco nuevo que acaba de publicarse con el acertado titulo de 'Sabiduría'. Un álbum plagado de colaboraciones de instrumentista estrella más o menos cercanos a la estela del jazz latino que han querido estar presentes en este trabajo.

El listado de nombre impresiona, aunque es perfectamente comprensible porque nadie que ame la música podría dejar de atender una llamada del maestro. Y, en esta ocasión, entre los elegidos estuvieron, entre otros, Ronnie Cuber (saxo), Marcus Miller (bajo), Joe Locke (vibráfono) y Alfredo de la Fé (violin).

Todos ellos dispuestos a dar lo mejor para conseguir que este nuevo disco de Palmieri estuviera a la altura de la leyenda de su autor. Y lo está. Sin lugar a dudas. Palmieri no es una vieja gloria dilapidando su legado. Es todavía un músico que busca nuevos caminos para el sonido que inventó y que ha donado a la humanidad. Y, a veces, todavía los encuentra.