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ENERGÍA Venezuela

Con una capacidad de procesamiento de 960.000 barriles diarios, se trata del segundo centro refinador más grande del mundo

Denuncian que PDVSA alquilará la mayor de sus refinerías a Rusia y China
Americaeconomica.com / 30-10-2017
Extracción de petróleo

Extracción de petróleo

La empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) alquilará el centro refinador de Paraguaná, ubicado en el estado de Falcón, a las empresas Rosfnet de Rusia y Petrochina de China, según ha denunciado desde su sector sindical José Bodas, directivo de la Federación Única de Trabajadores Petroleros de Venezuela, en declaraciones que recoge el diario La Nación de este país sudamericano.

El centro refinador Paraguaná cuenta con una capacidad de procesamiento de 960.000 barriles diarios y es el segundo más grande del mundo después de Jamnagar, en India, que cuenta con 1.240.000 barriles al día de capacidad. Ahora, Rusia y China entrarían en la gestión del complejo refinador de petróleo del país sudamericano ante la necesidad de inversión que Venezuela no puede acometer por sí misma.

En concreto, según la versión sindical, Rosneft se encargaría de la refinería de Amuay con una capacidad de producción de 650.000 barriles diarios y Petrochina de la de Cardón, cuya capacidad es de 310.000 barriles por día; después de que éstas sean separadas administrativamente para que las dos empresas puedan tener cabida. Y la fórmula escogida sería la de una alianza con una empresa venezolana de reciente creación en la que la participación accionarial sería del 80% y el 20%, respectivamente.

El motivo de esta operación, según ha apuntado también a La Nación, Iván Freites, dirigente de la Futpv y del sindicato petrolero de Falcón, es que "Pdvsa no tiene recursos para acometer los programas de mantenimiento y expansión del complejo refinador, el cual requiere una inversión de 7.000 millones de dólares que los chinos y los rusos están dispuestos a desembolsar”.

Sin embargo, como denuncia el propio Freites, "la Ley Orgánica de Hidrocarburos, promulgada en 2006 por el presidente Hugo Chávez y aprobada por la Asamblea Nacional bajo la Presidencia de Nicolás Maduro, prohíbe la venta, enajenación, traspaso y operaciones, entre otros, de los bienes y operaciones petroleras en las actividades medulares como es la refinación".

Por ello, este dirigente sindical ha denunciado que, de confirmarse esta medida, se estaría produciendo una "entrega de nuestra soberanía" sin precedentes en la historia de Venezuela ya que “nunca antes se firmaron contratos de servicio para manejar las refinerías del país".

Además, la modalidad de 'llave en mano' del contrato de servicio que se aplicaría en Paraguaná, se replicaría en el proyecto de ampliación de la refinería de Puerto La Cruz, Anzoátegui, con la Corporación Petrolera Nacional de China (CNPC) y la coreana Hunday, que se encargarían de culminar los trabajos de construcción de la ampliación de este otro centro refinador. De esta forma, en Anzoátegui, se elevaría capacidad de producción de 250.000 a 350.000 barriles diarios, gracias a la inversión de 12.000 millones de dólares que realizarían estas dos multinacionales.

Estas declaraciones llegan tan solo dos días después de que Rafael Ramírez, embajador de Venezuela ante la ONU, reconociese que PDVSA tiene “severos problemas de flujo de caja”. Y, aunque entonces, el diplomático quiso tranquilizar a los inversores internacionales al indicar que podían estar confiados en que la estatal pagaría sus deudas de 2017 y 2018, la fórmula elegida para solucionar los problemas financieros del país parece apuntar a poner en cuestión la gestión de activos estratégicos del país como, por otra parte, venían prediciendo numerosos analistas internacionales en los últimos meses dada la cada vez mayor dependencia del Gobierno de Nicolás Maduro de China y Rusia.