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Viernes,
23 de marzo de 2001
DESDE
EL MALECON CON...
El
aniversario de Bahía Cochinos
Por
Aurelio Pedroso
(La Habana)
Y cuando el
ex brigadista 2.506, Alfredo Durán, volvió a poner los pies
sobre las arenas de playa Girón le vinieron sin duda a la mente
nuevas reflexiones. El estuvo en La Habana junto a casi una decena
de "mercenarios" (así se les ha llamado siempre aquí) que conforman
el listado de 56 personalidades invitadas a las jornadas académicas
"Girón: 40 años después". Arthur Schlesinger y Richard Goodwin,
asistentes especiales del presidente Kennedy; Robert Reynolds, jefe
de la CIA en Miami, y otros tantos protagonistas y estudiosos del
tema en EEUU se reunieron durante varios días en la capital cubana
con los hombres que dirigieron la derrota, que se produjo en 72
horas, de la invasión de 1961.
Aquel episodio,
que pretendía derrocar al Gobierno del Fidel Castro estableciendo
en esa zona sur de la isla una cabeza de playa, recibiría de inmediato
el reconocimiento y apoyo de la Administración norteamericana. Cuarenta
años después, en un plano académico, "civilizado", como diría Durán,
todos van a la mesa del diálogo, la discusión y el análisis. Para
ello, Cuba ha desclasificado un grupo importante de documentos que
recogen desde las transcripciones de las órdenes que daba el comandante
Castro durante el combate, hasta reveladores informes provenientes
de fuentes de contrainteligencia, inteligencia y diplomáticas. José
Ramón Fernández, vicepresidente cubano y responsable del evento,
fue preciso en advertir que tal desclasificación no era un descongelamiento
de la verdad, sino "una confirmación de la verdad".
En la rueda
de prensa sostenida (que por momentos tomó el carácter de una mini
jornada académica), quedó claro que la prensa local y extranjera
no tendría acceso a la sala de debates y que a través de cuatro
conferencias se podrían conocer los detalles de esta reconsideración
de un conflicto que costó muchas vidas humanas de cubanos tanto
de los que vestían los uniformes de milicia, policía y tropas regulares
del ejército, como de los que vinieron de camuflaje.
Sin duda, un
evento importante que nada ha gustado a la ultraderecha de Miami
y que quizás los estudiosos puedan determinar que ha sido la única
guerra en que los prisioneros enemigos fueron canjeados por compotas
y aspirinas, entre otras cosas aún más importantes...
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