Semanario
de información económica y financiera

Viernes, 15 de junio de 2001

 

DESDE EL MALECON CON...

Muchos norteamericanos en la isla

Por Aurelio Pedroso
(La Habana)

 

Hay norteamericanos por doquier. Acaban de salir de la isla los que acudieron al evento académico sobre la vida y obra de Ernest Hemingway, pero ya otros ocupan su lugar. Son los pescadores y los hombres de negocios. Por un lado, haciendo absoluta mayoría en el tradicional torneo de la pesca de la aguja que lleva el nombre del conocido escritor de "El Viejo y el Mar", y por la vuelta de la esquina, otra representación de empresarios que el pasado fin de semana concluyeron sus jornadas en el hotel Habana Libre.

Y, curiosamente, un hombre en el medio de los dos bandos. Se trata de Sam Ciancio, uno de los dos pescadores, que salvaron la vida del niño balsero Elián González. Pero Ciancio no ha venido como "fisherman", sino como empresario con el sueño de comprar viviendas para luego rentar (alquilar) cuando esto sea admitido. Unos 40 empresarios que representan a los sectores agroindustriual (Archer Daniels Midland), una firma de abogados (Patton Boggs) y una productora de chicles de Chicago (Wm.Wrigley Jr), entre otras.

En la cita Cuba-EE.UU el presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, precisó que no habría comercio con la isla. No obstante, manifestó su confianza en futuras legislaciones permitan iniciar alguna suerte de intercambio. Quizás "Puentes hacia el Pueblo Cubano", el nuevo proyecto patrocinado por varios senadores republicanos y demócratas de EEUU, pueda ser uno de ellos. En él se estipula la venta ilimitada de medicamentos y equipos agrícolas. De igual modo, eliminaría las sanciones a los buques estadounidenses que atraquen en puertos cubanos y autorizaría la venta de la vacuna cubana contra la meningitis B en EEUU. El proyecto abordaría también suprimir la cuota máxima de envío de las remesas a familiares en la isla que ascienden sólo a 1.200 dólares anuales y pondría fin a las restricciones de los viajes de los norteamericanos a la mayor de las Antillas.

De una u otra forma, este proyecto, de ser aprobado, representaría un paso más de avance encaminado a poner fin a un embargo que por más de 40 años ha tenido notable repercusión negativa en la vida del pueblo cubano. Todo está ahora en ver cómo se aprecia esto en la isla y qué estaría dispuesto hacer en realidad el presidente norteamericano.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.