| Viernes,
29 de junio de 2001 DESDE
EL MALECON CON...
El Comandante, "entero" Por
Aurelio Pedroso (La Habana) La
respuesta más cubana y concreta para indicar un perfecto estado psíquico, de salud,
laboral...es eso, "entero". También suele emplearse para infundir ánimo, pero
con una coletilla: "entero ahí". Mucho ha dado para hablar, escribir y pensar
el desmayo del del comandante Fidel Castro el pasado sábado 23 de junio ante unas
60.000 personas y un sol de mediodía que "rajaba piedras". Como
pocas veces sucede, por un mismo motivo ambos bandos politicos han brindado los
unos, por el pronto restablecimiento del jefe de la revolución cubana, que a penas
quince minutos después se recuperó, retornó hasta la tribuna para decir que estaba
"entero" y anunciar que en la noche, con más fresco, continuaría sus tradicionales
discursos de varias horas. Sus enemigos políticos más acérrimos, que no por casualidad
viven en Miami, también alzaron copas porque consideraron que tal desvanecimiento
era la clara señal del " principio del fin". El
análisis sereno, desapasionado, ha puesto a pensar a muchos en toda la isla pero
también fuera de ella. La gran pregunta: ¿Qué pasará una vez que, por ley de la
vida, muera Fidel Castro? Cubanólogos y cubanos "expertos" están por doquier.
Tal como pasar, no pasará nada. Esa es mi tesis. Esto, en el sentido de que La
Habana se nos convierta en un tiro al blanco y al negro. Asumirá
con todo derecho el hermano de Castro ya nombrado sucesor. Precisamente él ha
dicho que Fidel es insustituible. Por tanto, la Cuba post Castro, carecerá de
una figura rectora. Serán varios y en diversas direcciones. La esencia del pensamiento
fidelista no sufrirá mayores desvíos. Pero eso sí, el país comenzará a cambiar...
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