Semanario de información económica y financiera

Viernes, 24 de agosto de 2001

 

DESDE EL MALECON CON...

El peso cubano sí vale

Por Aurelio Pedroso
(La Habana)

 

Con un canto en el pecho puede darse el cubano que logre hospedarse en un hotel facturando en moneda nacional, donde un filete de vaca bien presentado y de aceptable calidad pudiera costar el equivalente a 50 centavos de dólar y por igual precio, una cerveza helada. Esto ocurre en los hoteles de la cadena Islazul, dedicados especialmente al turismo nacional aunque no dejan escapar la oportunidad de alojar y ofrecer servicios también a cualquier extranjero que llegue preguntando cómo pasar la noche o cenar algo ligero.

Los principales clientes de Islazul son trabajadores que gracias a su esfuerzo anual en la producción, los servicios o en cualquier otro sector se ganan ese derecho que puede alcanzar hasta una semana de hospedaje. Si encima de ello el futuro huésped se hace de algunos dólares bienhabidos, entonces la jornada vacacional será para la historia, pues cambiando tres de ellos (un dólar=20 pesos), con 60 pesos cubanos come la familia completa.Y ya se sabe que los hábitos alimenticios de los cubanos son algo raros: para señalar que la comida ha sido buena la gente tiene que manifestarlo diciendo que se ha llenado.

Pero en Cuba un amigo es el equivalente a poseer uno un central azucarero (algo de mucho valor). La frase viene de bien atrás del triunfo de la revolución en 1959. Los amigos de los "amigos" también logran, por "enchufe" como dicen en España, hospedarse con Islazul. Y estos huéspedes no son precisamente los más destacados en la producción, que es por lo que el Estado premia a los trabajadores cubanos con este tipo de vacaciones.

Dedicadas el resto de las cadenas hoteleras al turismo internacional, Islazul es la esperanza del momento para los cubanos. Habitaciones climatizadas, confortables, con servicio de TV por cable (la población no tiene acceso a ello), instalaciones decorosas, limpias, con personal bien preparado y actividades de animación para todos los gustos, conforman el panorama que identifica a estos hoteles situados por toda Cuba. Los hay que, previa coordinación con otras empresas, organizan paseos en yates con comida y bebida incluida por el equivalente a unos 80 centavos de dólar por persona. Y si le apetece una noche de bar, el litro del buen ron no le superará los 40 pesos.

El gran problema de Islazul es que prácticamente ella misma tiene que autofinanciarse y hoy ninguna empresa pudiera subsistir si no dispone de dólares. Ese es el quebradero de cabeza de sus máximos responsables. Aún así la cadena avanza y pocos clientes protestan. Para un vistazo, acercarse al Hotel Pasacaballos, en la provincia de Cienfuegos, en el centro-sur de la isla, y nunca decir que lo han leído en el América Económica porque ya con ello le estarán cobrando cualquier servicio en dólares norteamericanos.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.