| Viernes,
5 de octubre de 2001 AMERICA
TAMBIEN EXISTE Reflexiones
post-trauma II Por
Ander Estrada (México DF) Dice
en la tumba de Goucho Marx "perdone Señora que no me levante". Pues, perdonen
ustedes que insista en el tema pero en estos tiempos no se puede escribir de otra
cosa que no sea la nueva guerra contra el terrorismo. Periódicos,
televisiones y radios de esta América Latina ofrecen torrentes de información
sobre la crisis desatada el pasado 11 de septiembre. Leer, ver y escuchar ese
caudal informativo hace más evidente que nunca la máxima: la primera víctima de
las guerras es la verdad. Dicho claramente: no se crean todo lo que lean, todo
lo que vean o todo lo que escuchen. No se trata de dar la espalda a los medios
de comunicación (no soy periodista suicida) pero si de estar atentos a las intoxicaciones
que en tiempo de Guerra se conocen como propaganda. Los
gobiernos enfrentados utilizan los medios de comunicación como una arma más de
su estrategia bélica. Un ejemplo práctico: para justificar un ataque contra Afganistán
se airea con lujo de detalles la tenebrosa política talibán respecto a las mujeres.
Pues deben saber que la terrible situación de las mujeres afganas es muy anterior
a la llegada del talibán, que a nadie le importaba un comino antes del 11 de septiembre,
que están igual (por desgracia) en Arabia Saudita o los Emiratos Árabes y que
(también por desgracia) seguirán igual o peor después de un eventual bombardeo.
No se trata de
defender a los barbudos fundamentalistas, pero tampoco de cerrar los ojos y dejarse
llevar por la corriente. Otro ejemplo: según fuentes de la cadena PNN (Petete
News Network, para no herir sensibilities) Osama Bin Laden llamó a su madre
para anunciarle los atentados. ¿Por qué no se enteraron antes de que llamó a su
mami, quien se lo ha dicho, donde esta la grabación, es esa la principal prueba
contra el presunto terrorista? La fórmula "según fuentes... " solamente sirve,
en tiempos de guerra, para tirar la piedra y esconder la mano. Si
EEUU tiene la voz de Bin Laden confesando a su madre que va a tirar las torres
gemelas que la enseñe, pero filtrar anónimamente esa información nos debe poner
en alerta. Ejemplos como estos se multiplican en los últimos días. Ya ocurrió
en la Guerra del Golfo cuando se nos decía que Sadam Hussein tenía armas de destrucción
masiva (EEUU es el único país que ha usado armas de este tipo en la historia de
la humanidad) y 100.000 de sus mejores hombres fueron enterrados vivos en sus
trincheras del desierto por excavadoras norteamericanas sin pegar un solo tiro.
En fin, que ni
el lobo es tan feroz ni Caperucita Roja tan pura, que a Pinocho le crecía la nariz
por mentir y que después del baile la carroza de Cenicienta era una calabaza.
Las cosas no son blancas o negras, aunque lo diga la prensa. Querido lector: ejerza
su derecho a creer o no lo que acaba de leer, y si encuentra algo mejor cómprelo.
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