| Viernes,
26 de octubre de 2001 AMERICA
TAMBIEN EXISTE Fox,
más perdido que un pavo en Navidad Por
Ander Estrada (México DF)
En la última semana el Presidente mexicano, Vicente Fox, ha sido más criticado
que el propio Osama Bin Laden. Partidos políticos, incluido el suyo, medios de
comunicación y población en general han lanzado sus misiles (con más acierto que
EEUU en Afganistán) en contra de Fox y su incontinencia verbal. Y es que el mandatario
dice lo que piensa esté donde esté, procurando agradar a su interlocutor inmediato,
sin considerar las consecuencias y aunque a los diez minutos siguientes tenga
que decir lo contrario. "Le vale madres", como dicen aquí. Y
eso es lo que ocurrió en su reciente gira por Europa y Asia. Como colofón a la
última ráfaga de acusaciones, Fox y Sra. acudieron, como primera cita a su regreso
a México, a un concierto de Elton John en el Castillo de Chapultepec. Organizado
por la Primera Dama para recaudar fondos para los pobres, el recital despertó
las iras generales no ya por el precio de las entradas (entre 5.000 y 10.000 dólares)
sino por el escenario elegido, símbolo patrio donde los haya. La
Jet Set mexicana que acudió al evento tuvo que llegar con protección policial
ante la presencia de irritados manifestantes. Entre la turba se podía leer una
pancarta que decía: "Repudio a la época de Foximiliano y Martota Sahagún,
Foximiliano, el castillo es del pueblo". En el castillo de Chapultepec vivieron
los emperadores Maximiliano y Carlota, colocados estratégicamente por Napoleón
a finales del XIX y de triste recuerdo para el país. En sus primeros seis meses
como Emperadores de México ofrecieron 70 almuerzos, 20 banquetes, dieciséis bailes
de gala y doce recepciones. Maximiliano
terminó fusilado en Querétaro y Carlota loca en Bélgica. Deseando mejor futuro
a la actual pareja presidencial, lo cierto es que Fox está más perdido que un
pavo en Navidad. Cuando falta poco para que se cumpla un año de su llegada al
poder, el nuevo Gobierno se ha caracterizado por la descoordinación total, los
ministerios se han convertido en reinos de taifas y la improvisación en arma política.
A diario se anuncian acuerdos, resoluciones, soluciones y éxitos que en cuestión
de horas se desvanecen, son falsos, erróneos o resultan un absoluto fracaso. Y
todo salpicado con alguna de las ocurrencias del Presidente que, eso sí, tiene
la capacidad de no pasar desapercibido allá donde se encuentre. En su última visita
a España, por ejemplo, calzó en la cena de gala que le ofrecieron los Reyes las
únicas botas camperas de charol del mundo, conjugando protocolo y costumbre ranchera.
O su referencia a Jorge Luis Borges en el Congreso de la Lengua de Valladolid
como "José Luis Borgues". Se
habla más de Fox por sus frivolidades que por sus logros políticos, de los cuales
el único que se ha demostrado es el haber terminado con 71 años de dictadura perfecta.
A estas alturas
de la presidencia Foximiliano y Martota están resultando una gran decepción para
los mexicanos y el país no está precisamente para más decepciones.
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