Semanario
de información económica y financiera

Viernes, 2 de noviembre de 2001

 

AMERICA TAMBIEN EXISTE

Osama Superstar

Por Ander Estrada
(México DF)

 

La fama de Osama Bin Laden sigue subiendo. Ya la quisieran para sí muchos políticos latinoamericanos que se hunden en las encuestas de popularidad a la misma velocidad que las economías de sus respectivos países en los gráficos de crecimiento.

Si bien el efecto Osama esta resultando más demoledor en términos económicos que el tequila, tango o samba, ocurre todo lo contrario en lo que se refiere a aceptación popular. El presunto terrorista (no se interprete como simpatía alguna por el personaje sino que me atengo al principio universal de que todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario) se ha convertido, al menos en México, en todo un fetiche. El fenómeno no solo responde a la obra y milagros del marketing y la mercadotecnia sino que refleja de forma clara la mayoritariamente contraria posición de los mexicanos a los bombardeos de Afganistán.

De entrada, Osama Bin Laden ya tiene corrido (canción popular mexicana en la que se ensalzan las gestas de los héroes patrios ). Las estaciones de radio del norte del país no dejan de recibir peticiones para escuchar el éxito de la temporada que dice así en uno de sus fragmentos (aquí puede escuchar online el corrido completo. 387Kb, formato MP3 ):

"Y Clinton lo dijo en prensa, que dio la orden de matarlo,
Su gobierno no cumplió y el error están pagando,
Lo graduaron con honores, con traición les ha pagado.
Saben que él es poderoso, que tiene mucho dinero
Los talibanes lo siguen pa enfrentarse al mundo entero
Llevan a Dios por cobija y se olvidan de su cuerpo
Por cielo, mar y por tierra su huella le andan buscando
La CIA de EEUU, a causa del atentado,
Bin Laden a ti te culpan que la guerra has iniciado".

Pero el "presunto" no sólo cosecha fama musical. Su imagen ha sido la estrella de los disfraces en la pasada fiesta de los muertos, o Halloween en su variante norteamericana de . En los semáforos del DF, los vendedores acercan a las ventanillas de los carros (para susto del despistado conductor que mata el tiempo con el dedo en la nariz) logradas mascaras de Bin Laden con tremenda barba y turbante incluido.

En esos días de recuerdo a los muertos, el Osama de verdad habría pasado totalmente desapercibido. Tampoco han faltado los empresarios que han buscado en el hombre más buscado del planeta el gancho publicitario perfecto para mantener a flote sus negocios. En la ciudad de Querétaro, una constructora utiliza una imagen de Bin Laden para promocionar sus viviendas y una extraordinaria financiación. OBL aparece pensando: "¿Cómo podré derrumbar estos créditos tan buenos? ¡Abajo a los créditos terroristas comprando en Villas Fontana!"

No sólo ocurre en México. Desde Chile me cuentan que otro hombre de negocios ha inscrito el nombre de Osama Bin Laden en el Registro de Marcas para identificar una línea de desodorantes y ambientadores. En fin, que siempre es bueno que hablen de uno aunque sea mal, y si hablan mucho, aunque sea muy mal, siempre se puede llegar a ser una superstar.

Se aceptan críticas.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.