| Jueves,
8 de noviembre de 2001 AMERICA
TAMBIEN EXISTE Nicaragua,
Nicaragüita Por
Ander Estrada (México DF)
Las elecciones presidenciales y legislativas del pasado domingo en Nicaragua abren
la puerta a un caudillismo bicéfalo. Más allá del triunfo del liberal Enrique
Bolaños, el ex presidente sandinista, Daniel Ortega, y el mandatario saliente,
Arnoldo Alemán, (bautizado por sus detractores como "Gordoman") se perfilan
como el poder en la sombra desde sus escaños en el Congreso. Hace
dos años, Ortega y Alemán (sobre cuyos gobiernos pesan apabullantes acusaciones
de corrupción) acordaron el reparto (a pesar del odio visceral que se tienen)
de las instituciones del Estado y una ley electoral que en la práctica establece
el bipartidismo. De entrada el primero consigue un asiento vitalicio en el Parlamento
y el segundo lo mismo al perder la presidencia. Examinemos
un poco a los personajes. Daniel Ortega, de 55 años, aspiraba por tercera vez
a recuperar por las urnas el poder que en 1979 alcanzó por la fuerza de las armas
frente a la dictadura de Anastasio Somoza. Por tercera vez fracasó a pesar de
la metamorfosis del candidato, que de comandante revolucionario, ateo y antiamericano
se ha presentado en esta ocasión como socialdemócrata, católico y amigo de EEUU.
Su travestismo político le ha llevado a ser identificado como la "Pantera
Rosa", en referencia a su nuevo color de campaña (rosa) dejando atrás el
rojinegro sandinista.Su presidencia fue un desastre (y la revolución un fiasco)
que terminó con un impresionante ejercicio de corrupción que ha pasado a la historia
como la "piñata". Cuando
perdieron las elecciones del 90 frente a Violeta Chamorro, en los meses de transición,
los sandinistas se hicieron ilegalmente con propiedades y negocios que aún hoy
conservan. Arnoldo
Alemán, de 120 kilos o más, será recordado como el "capo de tutti corrupti".
Durante su presidencia ha tenido lugar "la madre de todas las corrupciones".
Gordoman ha aumentado su riqueza personal en un 900% y se le calculan unos
ingresos en sus años como presidente de la República de 250 millones de dólares
(279 millones de euros). Ha sido tan descarado el desfalco de las arcas del Estado
que ni sus amigos ni los compañeros de partido le defienden.Pero antes de irse
(la constitución actual le impedía presentarse a la reelección) se aseguró un
cargo vitalicio en el Congreso y designó personalmente la lista de diputados liberales
que le acompañarán en su labor parlamentaria. Aunque
el presidente electo ha anunciado que investigará la corrupción del pasado, no
parece que Enrique Bolaños acumule la fuerza suficiente para enfrentar el tandem
Ortega-Alemán, que puede hacer de su mandato un infierno. Los analistas más sensibles
aseguran incluso que Alemán busca (como en su día Somoza) la creación de una Asamblea
Constituyente para reformar la Constitución y poder acceder de nuevo a la Presidencia.
Y en esto, el
70% de los nicas son pobres, el 40% no tiene trabajo, la deuda casi triplica al
PIB, la sequía ha dejado sin recursos a miles de familias campesinas, el precio
del café se desploma y disminuyen las remesas que llegan de los ilegales en EEUU.
Ay, Nicaragua,
Nicaragüita que dirían Carlos Mejia Godoy y los de Palacaguina con una dulce marimba
de fondo... |