| Jueves,
8 de noviembre de 2001
El
BID echa luz sobre los escollos económicos de Latinoamérica Por
Miguel Humanes
América
Latina tradicionalmente ha tenido y tiene serios problemas económicos,
y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha querido ahondar en las difcultades
que impiden a la región disfrutar de tasas de crecimiento económico
que no sean "decpecionantes", como hasta la fecha las califica el BID.
En
un seminario organizado por el BBVA, el argentino Guillermo Calvo, Economista
Jefe del BID y director del Center for International Economics, y el colombiano
Eduardo Lora, Consejero Principal del Departamento de Investigación del
BID, presentaron el último trabajo del organismo regional: "Informe
2001. Progreso Económico y Social en América Latina. Competitividad:el
motor del crecimiento". La
pobreza aumenta. Lora comenzó su exposición del informe señalando
que en América Latina hay muchos indicios de que América Latina
tiene problemas de competitividad y el diferencial de ingreso con los países
desarrollados está creciendo. Además, la productividad de los factores
se reduce, sobre todo en los países más pobres, con lo que, en el
conjunto de la región, la pobreza, lejos de disminuir, está aumentando. La
falta de competitividad es uno de los prinipales problemas de Latinoamérica
y de hecho, de todo el mundo, sólo el resto de Asia (sin Sudeste Asiático)
y Africa se sitúan por detras de América Latina que es claramente
superada por Europa Oriental, el Sudeste Asiático y los países desarrollados,
que ocupan el primer puesto del ránking. Uno
de los aspectos más interesantes del informe del BID es el análisis
de los problemas que encuentran las empresas para desarrollarse en la región.
La falta de financiación, los impuestos y las regulaciones, la inestabilidad
de la gestión pública y las políticas económicas;
la inflación y el tipo de cambio son los lastres más pesados que
soportan los empresarios latinomaericanos. En
promedio, el 38% de los empresarios de la región consideran que la falta
de financiación es un obstáculo grave para sus empresas. Una tasa
que en el resto de las regiones del mundo sólo supera Europoa del Este
(42%). El problema está muy relacionado con el crédito total otorgado
por el sistema financiero al sector privado. Y es que, en Latinoamérica
los ahorradores depositan sus ahorros en los bancos y éstos prestan los
recursos al Gobierno, en detrimento de las empresas, "es un tipo de crowding
out (cuando el Estado se endeduda en los mercados financieros en detrimento de
las empresas) menos sofisticado pero igual de dañino para la actividad
empresarial privada", señala un especialista. El
problema de los impuestos y las regulaciones para los empresarios de la región,
al igual que el de la sequía de crédito, sólo es más
severo en Europa del Este. Este escollo también tiene una notable incidencia
en los países desarrollados donde el 27% de los empresarios lo considera
un problema grave. Peor
escenario político: Venezuela. En cuanto a la inestabilidad de la gestión
pública y las políticas económicas inadecuadas, Venezuela,
Brasil, Ecuador, Colombia y México están entre los países
más afectados. Al menos la mitad de los empresarios de estas naciones considerna
la inestabilidad un problema serio, según el estudio del BID. Los países
que gozan de un escenario político más estable y predecible para
los empresarios son Trinidad Tobago, Belice, Honduras, Chile, Uruguay y Costa
Rica, donde menos del 25% del empresariado ve la inestabilidad como un problema
grave. En el terreno
de la inflación, las naciones de la región han tenido impresionantes
avances en los últimos años, pero aún es una importante dificultad
para las empresas latinoamericanos. El peor registro en esta materia lo tiene
Ecuador donde el 80% de los empresarios lo identifica como un problema severo.
Los mejores son Argentina, Panamá, Belice, Uruguay y Chile, con menos del
15% de los hombres de negocios preocupados por ese tema. Y
muy unido a la preocupación por la inflación aparece el tipo de
cambio. Ecuador repite con el 80%, mientras que el menos preocupado es Panamá,
con un 3%.
MCR
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