Semanario de información económica y financiera

Viernes, 15 de noviembre de 2001

 

DESDE EL MALECON CON...

Vegetarianos a la fuerza

Por Aurelio Pedroso
(La Habana)

 

El tipo te baja una buena bofetada, desaparece y a la semana siguiente te zumban aún los oídos. Ese es el efecto de un huracán. De agricultura en Cuba ha quedado poco. Ahora el problema es qué comer porque no todo el mundo aquí puede acudir a un establecimiento de venta sólo en dólares norteamericanos y decidir durante media hora qué carnes o lo que sea comprar. Y que conste que nadie se está muriendo de hambre porque Cuba es lo que es, y para nada resulta aconsejable compararla con la vecina Haití ni con esos países tan desarrollados en que perros y gatos reciben una alimentación mejor balanceada que cualquier otro ser humano en este mundo. Las comparaciones han sido y serán, además de erróneas, oportunistas. Tanto en economía, política como en el matrimonio.

En lo que se llega a un acuerdo (qué acuerdo preguntará alguien) entre los gobiernos cubano y norteamericano con el controvertido asunto de que si te lo regalo o yo quiero comprarlo, en la isla se ha dicho que hay que comenzar a sembrar cuanto antes.

Preferiblemente a bajo tierra esas prodigiosas simientes (garantizadas oficialmente) que al poco tiempo ya tienen frutos. Nada de cultivos a la espera de que al año ofrezcan algo. Todo lo contrario. Tres meses, el conocido ciclo corto. Esto es, mucha papa, boniato (tubérculo dulzón para el que no lo sepa), calabaza y maíz.

En ensaladas impondremos récord. Seremos de los primeros vegetarianos a la fuerza en el mundo. Tal plato, que tanto gusta en otros sitios, en la isla es más bien un ligero complemento para ligar el arroz con los frijoles. Mucha col, tomate, acelga, rábano será también el propósito del Ministerio de la Agricultura. Si España se decide a alguna suerte de ayuda (acaban de aterrizar dos aviones rusos atestados de leche en polvo, la histórica carne "rusa" y cristales), pues va la recomendación: mucho aceite de oliva para las ensaladas de desayuno, merienda, almuerzo, merienda nuevamente y comida. Tiempo hay para el envío: tres meses, un ciclo corto.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.