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Viernes,
7 de diciembre de 2001
AMERICA
TAMBIEN EXISTE
VICENTE
FOTTER Y LA PIEDRA FILOSOFAL
Por
Ander Estrada
(México DF)
El Presidente
de México ha cumplido un año en el poder. Si, ya sé que hablamos
de su primer mes, de sus primeros 100 días y de sus primeros 6 meses.
Y que seguramente hablaremos de su segundo año, el tercero, el cuarto...
y el sexto, si Dios quiere. Poder examinar su gobierno es ya de
por si un logro del propio Fox, teniendo en cuenta que hasta su
triunfo electoral nadie en este país cuestionaba en lo mas mínimo
la figura presidencial. Pero este avance en lo que se refiere a
libertades y recuperación democrática no es suficiente para los
mexicanos. Por desgracia, la libertad y la democracia no dan de
comer, ni han mejorado las condiciones de vida de la mitad de una
población sumida en la pobreza. Como en la Venezuela de Chávez o
el Perú de Toledo, Fox llegó a la presidencia generando enormes
esperanzas entre una población hastiada de corrupción y miseria.
No satisfacer una parte mínima de esas esperanzas no sólo
desgasta al protagonista sino que debilita la democracia, las instituciones
y el interés de la sociedad por participar en la res pública. En
Venezuela, increíble pero cierto, empresarios y sindicatos convocan
un paro nacional de imprevisibles consecuencias mientras Chávez
sigue creyéndose El Libertador. En Perú, las manifestaciones de
trabajadores son permanentes mientras Toledo cedió en bajarse el
sueldo de 18.000 dólares y se entrega a la Dolce Vitta. Y en México,
visto el éxito de Harry Potter, Vicente Fox ha optado por ponerse
la capa de alquimista para seguir en busca de la piedra filosofal.
Lejos de reconocer los errores de su descoordinada administración,
Fotter le ha echado la culpa de sus desgracias al mero malo Voldemort
(Osama Bin Laden) y ha prometido encontrar, esta vez sí,
la piedra mágica. Para ello, ha vuelto a montar decidido en su Nimbus
2000 para que las cámaras de televisión sigan sus piruetas en el
aire y pase inadvertido lo que ocurre en tierra. Vamos, que insiste
en gobernar en base a la popularidad, utilizando las incuestionables
técnicas publicitarias que hace un año le ayudaron a derrotar al
eterno dragón prisita. De momento nadie duda de su honestidad, integridad
y buenas intenciones.
Otros presidentes
mexicanos en su primer año de gobierno eran ya multimillonarios.
Pero eso no
basta. Vicente Fotter necesita volver a la escuela Hogwarts, perfeccionar
sus trucos, afinar su varita mágica y convertirse en el héroe que
necesitan los mexicanos.
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