| Viernes,
28 de diciembre de 2001 DESDE
EL MALECON CON...
El encuentro navideño de los
cubanos de ambos lados Mientras
los estadounidenses continúan con el síndrome de las alturas, muchos de los cubanos
que residen en EEUU han hecho las maletas (los bolsos son mejores, cargan más
y pesan menos), han subido al avión cual si fuese un bus interprovincial y se
han lanzado a por las "Navidades" y Fin de Año junto a los suyos en la isla. Los
que han podido, claro está, porque hay muchos que sólo han logrado enviar a sus
familiares de Cuba el equivalente a menos de 20 euros. "Aquello
se está poniendo feo", dicen los que de economía únicamente saben trabajar duro
para ganar más. Despidos y desempleos vagan por la conocida calle 8 (en Miami)
en busca de que alguien les pague un café. Este año muchos parientes se han quedado
sin el "regalito" y es que según ellos "también en Miami no hay ni dónde amarrar
la chiva". Continental, una de las aerolíneas que cubre la ruta Miami-La Habana,
vuela 21 veces al mes a La Habana y no trae ningún asiento libre.
Mucho han tenido que ahorrar algunos para este viaje tan corto y tan caro. En
relación a la distancia (no más de 200 kilómetros), sigue siendo el vuelo más
costoso del mundo. En fin, que aquí están los "cubanoamericanos", diseminados
por toda la isla y explicando hasta a los aparcacoches que Miami ha sido declarada
como la ciudad más pobre de EEUU y otros chismes relacionados con el turismo y
la espantosa maldad del Bin Laden. Un
fin de año donde desde ambos bandos el denominador común es la esperanza. Los
cubanos de la isla (¿acaso todos no somos cubanos?) con las ilusiones puestas
es restablecerse de los efectos del huracán Michelle y en que despunte la economía
local. Los cubanos de "allá", esperanzados también en el retorno a mejores tiempos.
Al fin y al cabo, más humanas no pueden ser las intenciones. |