Semanario
de información económica y financiera

Lunes, 18 de febrero de 2002

 

AMERICA TAMBIEN EXISTE

La Operación Triunfo del PP

Por Ander Estrada
(México DF)

 

Felipe González diría que la España de Aznar es tan previsible que ya se sabía que iba a ganar Rosa en Operación Triunfo. Para nuestros lectores en Latinoamérica, que practican el sano deporte de no ver el canal internacional de Televisión Española, hemos de aclarar que Operación Triunfo no es la estrategia política del Partido Popular para ganar las elecciones, aunque a muchos les gustaría. Se trata del programa que mayor éxito ha tenido en la historia de la TV en España, todo un fenómeno social y un magnífico negocio para sus creadores. Consiste en la selección de un grupo de jóvenes que sueñan con ser cantantes y que el público va eliminando semana a semana en función de su progresión artística y simpatía popular. La trama ha atrapado a millones de espectadores. Hasta aquí todo va bien. Lo que preocupa es que algún ideólogo del PP haya intentado arrimar el ascua a su sardina diciendo que Operación Triunfo representa los valores y los ideales del partido conservador. ¿Nos está diciendo que solo los votantes del PP ven el programa?, ¿que hay que ser del PP para ver el programa? ¿que viendo el programa se hace uno del PP?, ¿que el ganador del concurso será el sucesor de Aznar?...Esperemos que la respuesta a las tres primeras preguntas sea ¨no¨ y la contestación a la cuarta sea positiva. Mas allá del programa en sí (sobre gustos no hay nada escrito), lo cierto es que su éxito es una tentación para la manipulación política. En estas tierras algunos lo han intentado consiguiendo ciertos resultados. El ejemplo mas descarado ha sido el programa de Laura Bozo en Perú. La famosa presentadora enfrenta en antena ( o enfrentaba, desconozco si sigue al aire) testimonios descarnados de humildes personas (que naturalmente cobran por tal ridículo) que siempre terminan a puñetazos para satisfacción de la audiencia. Pues esta Señora Laura , colaboró con Fujimori en la campaña de mentiras puesta en marcha contra el entonces candidato y hoy presidente Alejandro Toledo. En su programa, llegó a tener como invitada en campaña electoral a una supuesta hija no reconocida de Toledo que llegó a Lima (siempre nos quedará Lima) desde la provincia de Puno en un avión militar.

Este ha sido el ejemplo más descarado, pero hay más, los hay y ha habido en casi todos los países de este continente mágico. Por desgracia es una constante que la TV como medio de comunicación de masas se utilice como instrumento político al servicio de los gobiernos, en mayor o menor medida.

Lo que faltaba es que la internacional conservadora haya encontrado una nueva fórmula en Operación Triunfo para captar afiliados de forma subliminal. De momento las televisiones más fuertes a este lado del mar ya han comprado los derechos del programa por cantidades millonarias.

Esperemos que no hayan adivinado el potencial político descubierto en las filas populares. Y eso que Rosa estaría magnifica de presidenta .

Edita Asesores de Publicaciones S.L.