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Viernes,
8 de marzo de 2002
AMERICA
TAMBIEN EXISTE
Un incidente diplomático y muchas versiones
Por
Ander Estrada
(México D.F.)
El
Gobierno mexicano ha dado por cerrado el incidente en su Embajada
de La Habana a finales de febrero. Es más, desde el primer momento
de la ocupación de su sede diplomática en la capital cubana, la
Administración Fox buscó una solución inmediata para evitar un nuevo
frente de críticas, que ya son demasiados.
Pero
resuelta la crisis, son muchos los que dudan de la versión oficial.
La prensa mexicana se ha cuestionado en los últimos días la explicación
que Cuba y México han dado de este episodio. Para no dar vueltas
y ser claros: muchos piensan que Fidel Castro organizó la entrada
de los 21 jóvenes en respuesta a los coqueteos del canciller mexicano,
Jorge Castañeda, con los halcones del exilio miamense.
La
verdad es que pruebas de que haya sido así no se han ofrecido, pero
esos "muchos" ponen sobre la mesa indicios que les llevan
a tener esa sospecha. En esa línea se preguntan: ¿cómo
en cuestión de horas se corrió el rumor de que "las puertas
de la Embajada estaban abiertas a todos..." cuando Radio Martí
apenas se escucha por las interferencias?.
La
prensa mexicana ha confirmado que, tras las desafortunadas palabras
de Castañeda en Miami, un funcionario cubano llamó a la Embajada
mexicana y preguntó extraoficialmente al encargado de negocios (el
embajador también estaba en Miami): ¿de verdad quiere el
canciller que se llene su Embajada de cubanos?.
El
embajador mexicano (el único criticado abiertamente por La Habana),
Ricardo Pascoe, ha insistido en que la toma de la sede diplomática
"fue intencionada" y el propósito era "arrinconar
a México en vísperas de las decisiones en torno a cómo votar
en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU". El año pasado,
el voto de México fue la abstención activa en la condena a Cuba
.
El
embajador Pascoe se ha cuidado de no señalar a nadie, pero si ya
se acusó en su día al exilio cubano de propiciar el asalto de la
legación mexicana no hay duda de a quién se refiere sin decirlo:
al Gobierno de La Habana. Lo cierto es que en episodios similares
anteriores, como el ocurrido hace años en la Embajada española,
se colaron entre verdaderos disidentes algunos "fornidos"
agentes.
Los
"muchos" avalan su teoría con otros indicios, como el
hecho de que los 21 fueran hombres y no se intentaran llevar a sus
familias, que robaran un bus marca Mercedes reservado para turistas,
que nada más entrar en la Embajada se subieran al tejado a gritar
contra Castro, que no solicitaron asilo político...en fin, indicios
circunstanciales pero que están ahí.
A
usted, lector, le queda la libertad de quedarse con la versión que
mejor le parezca. Yo ya tengo la mía, que no es necesariamente ni
la de unos, ni la de otros, ni la de "muchos".
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