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Viernes,
8 de marzo de 2002
DESDE
EL MALECON CON...
Puertas
"abiertas" en la Embajada de México
Por
Aurelio Pedroso
(La Habana)
Las
turbulentas aguas originadas en Miami a raíz de las palabras del
canciller mexicano Jorge Castañeda y que a fin de cuentas arrojaron
a poco más de una veintena de jóvenes cubanos (la mitad con serios
antecedentes penales) a una acción violenta contra la Embajada azteca
en la capital cubana, han terminado en un tiempo que muchos presumían
daría pie a un serio conflicto entre Ciudad de México y La Habana.
Al
final de la historia, que tan siquiera alcanzó la semana, el presidente
Fox una vez más elogió las virtudes del teléfono, llamó a su colega
Fidel Castro y le manifestó su total complacencia y agradecimiento
por la forma en que todo se había solucionado y, aunque no me consta
que lo haya dicho, tal vez también por ese récord de velocidad impuesto
en desalojar la sede diplomática: 4 minutos y 33 segundos y sin
armas. Todo, según el propio reloj del Comandante que, como cronómetro,
llevaba el tiempo de la operación policial .
"Las
puertas de la Embajada de México en La Habana están abiertas para
todos los cubanos", fue el bocadillo del canciller Castañeda nada
menos que en Miami y ante el sector más ultraderechista y adverso
a Fidel Castro. Radio Martí entonces no podía perder esa oportunidad
y entre los resquicios que le proporciona la potente interferencia
que tiene, precisamente en la ciudad, logró enviar su mensaje con
insistencia.
Esto,
el propio embajador Mexicano en La Habana, Ricardo Pascoe no lo
reconoció. En una conferencia de prensa advirtió que sólo uno de
los jóvenes le había confesado haber sido "invitado" por Radio Martí.
Pero de una u otra forma, aquello voló y la gente se enteró.
Habrá
que tener mucho cuidado de ahora en adelante con esa frase tan protocolar
de "abiertas las puertas de mi casa para ti". No sea cosa que por
el diario se entere uno al día siguiente de que le estén vendiendo
la vivienda. Al menos, algunos diplomáticos en La Habana habrán
reparado en ello.
De
igual forma, habrán tomado nota de una frase del Comandante en ocasión
del incidente: "Quien por la fuerza penetre a una embajada no saldrá
jamás del país". Justo en medio de tan engorrosa situación, un equipo
profesional del béisbol mexicano de visita en Cuba. Los Diablos
Rojos a un choque en busca de fogueo para su próxima temporada.
Tal fue el fogueo que perdieron los tres encuentros con equipos
provinciales a los que se enfrentaron. Sin embargo se llevaron una
satisfacción. En el choque con la selección capitalina recibieron
la visita del Comandante. A este le obsequiaron una gorra de los
Diablos, y ellos cargaron con unas cuantas pelotas firmadas por
él.
Las
autoridades cubanas han expuesto un grupo de pruebas que ratifican
como provocación el incidente de la Embajada y muy poca fuerza tomó
fuera de las fronteras de la isla que se trataba de un número montado
con patente cubana. Después de todo, el embajador Pascoe actuó como
uno de los lanzadores de los Diablos Rojos. Es decir, con "lanzamientos"
de diversa índole. Unos más felices y otros menos. Hubo uno, en
honor a la verdad, que gustó. Fue aquel en que repitió las palabras
de su canciller y con una coletilla.
Dijo
Ricardo Pascoe: "Las puertas de la Embajada mexicana en La Habana
siguen abiertas para todos los cubanos..." Y entonces la coletilla:
"... en días hábiles, en los horarios establecidos y en la forma
adecuada".
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