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Viernes,
22 de marzo de 2002
AMERICA
TAMBIEN EXISTE
Cumbre de Monterrey: los de arriba y los de abajo
Por
Ander Estrada
(México D.F.)
En
el mundo viven 1.250 millones de personas con menos de un dólar
al día, 826 millones no tienen una alimentación adecuada, 850 millones
son analfabetas, 1.000 millones no tienen acceso a agua potable,
2400 millones no pueden tener servicios sanitarios básicos, 11 millones
de niños mueren cada año por causas evitables....Son cifras que
se han manejado en la Cumbre de Monterrey (México) sobre
Financiación para el desarrollo que dibujan el negro panorama que
nos espera a la humanidad si no se pone remedio. Y
lo malo, es que de momento nadie se ha comprometido a ponerle remedio.
En
Monterrey, con la Sierra Madre como telón de fondo (aquí se filmó
"El Tesoro de Sierra Madre") casi 60 Jefes de Estado y
de Gobierno se dieron cita para buscar el dinero y los mecanismos
necesarios para reducir a la mitad los 1.250 millones de miserables
que sobreviven en el planeta. Pero ni una cosa, ni la otra. Ni dinero,
ni mecanismos.
La
declaración final de la Cumbre, llamada a pasar a la historia como
"El Consenso de Monterrey", es una larga lista de buenas
intenciones, de profundos deseos (cada uno tiene los suyos) y vacías
letanías que en nada reflejan un compromiso firme para terminar
con la pobreza en el planeta. Y más cuando el propio Secretario
General de la ONU, KA (Koffi Anan), ha señalado que la pobreza es
el principal problema del mundo, por encima del terrorismo.
Pero
en Monterrey ha quedado claro que cada va a lo suyo y los pobres,
pobres son. Como portavoz de los de arriba, George Bush, desde su
particular lucha extraplanetaria contra Osama y sus amigos, cree
que hay que luchar contra la pobreza pero porque es el caldo de
cultivo ideal para que se desarrollen bacterias terroristas, no
porque le importe lo mas mínimo que la gente se muera de hambre.
Y claro, a rebufo de Bush se sitúan los 'grandes' líderes mundiales
como el español José Maria Aznar.
Frente
a esta visión se han situado los de abajo, los países en vías de
desarrollo, que han contado como principales valedores con el venezolano
Hugo Chávez y el cubano Fidel Castro. Ambos denunciaron que prácticamente
se les ha impuesto el Consenso de Monterrey, que el sistema financiero
internacional es como un casino y que los ajustes estructurales
promovidos por el FMI han provocado un autentico genocidio. Quizás
hayan exagerado, seguramente, pero en este caso parece mejor pecar
por exceso que por defecto.
Conclusión:
los de arriba van a seguir ahí, y los de abajo, mas abajo, o sea
bajo tierra.
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