Semanario de información económica y financiera

Viernes, 26 de abril de 2002

 

Golpe, contragolpe, recontragolpe y más golpes

Por Aurelio Pedroso
(La Habana)


A ver quién queda exhausto al final de este "combate cuerpo a cuerpo" entre los Gobiernos de Cuba y México. El canciller mexicano, Jorge Castañeda, ha dicho que responderán golpe por golpe, que las respuestas de Fox irán por otros canales porque su presidente tenía muchas cosas que atender y no podía dedicarse a cuatro horas de televisión todos los días.

Una indirecta-directa que en La Habana no debió gustar mucho porque fueron casi cuatro horas, exactamente tres horas con 47 minutos las dedicadas por Fidel Castro en su última comparecencia a desmenuzar los ocho puntos oficiales mexicanos en torno al incidente destapado con la divulgación pública de una cinta en que la Fox y el comandante debían charlar como amigos.

Entonces la gran interrogante milenaria. ¿Quién fue primero, el huevo o la gallina? Es decir, ¿quién lanzó el primer "golpe"? Comprobado está por el propio Castañeda que, en efecto, EEUU les comunicó intentar atenuar la visita de Castro a Monterrey y que, por favor, el de las barbas no ofendiera al hoy amo y señor del universo, míster Bush.

Castro es una persona que no le gusta quedarse "dado" y, por otra parte, que no le agrada perder. Aquella conversación con Fox el 19 de marzo no le simpatizó para nada. Quien lo conozca, por la voz se daría cuenta que algo haría, que el comandante, habida cuenta de sus aficiones culinarias, no estaba para degustar el cabrito con Fox.

Un editorial del diario oficial de Cuba, Granma, debió alertar a las autoridades mexicanas de lo que se les podría avecinar. Caso omiso. El casete Maxell UR fue a parar a más de un centenar de periodistas extranjeros. El revuelo, las opiniones, críticas, aplausos y ovaciones en pro y contra continúan en el orden día.

En un principio, México sostuvo el interés de mantener las relaciones diplomáticas. Pero las cosas pudieran cambiar si no aparece un punto final. Cuando algunos ya suponían que el incidente bajaría los telones y cada cual a su casa, de ambos bandos prosiguen los "golpes". Una lucha política sin cuartel donde el término "verdad" aflora por los contrincantes.

A Fidel Castro no lo calla nadie. Podrá tener o no la razón. Podría tenerla en parte. Ya lleva ni se sabe qué tiempo cantándoselas al imperio. Por esta vez parece ser cierto que estamos presenciando un choque cubano-mexicano a "golpes de razón", por babor y estribor.

¿Terminará todo esto antes de la próxima llegada (domingo 12 de mayo) del expresidente norteamericano Jimmy Carter a la isla?

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