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Viernes,
10 de mayo de 2002
AMERICA
TAMBIEN EXISTE
Reformas interruptus
Por
Ander Estrada
(México D.F.)
El enfrentamiento permanente entre el Gobierno y los partidos políticos
de oposición (PRI y PRD) está ralentizando la culminación del interminable
proceso de transición mexicano. De nada sirve que la Presidencia
no sea del PRI tras 71 años de poder absoluto, si no se emprenden
profundas reformas en cuestiones tan fundamentales como el funcionamiento
mismo del Estado, la Justicia, la recaudación fiscal…etc.
Vicente
Fox ha propiciado la libertad de expresión y la transparencia, lo
que la transición necesitaba, pero no ha logrado trasladar ese espíritu
renovador a otras esferas de la vida política y social. Por primera
vez, un presidente mexicano en
ejercicio de su cargo es tan castigado
por los medios de comunicación (a Salinas lo criticaron más pero
cuando dejó de ser Presidente).
Pero
los grandes problemas de México están ahí sin solucionarse. En este
espacio ya se ha hablado de que todos reconocen la necesidad de
un consenso nacional para sacar adelante reformas urgentes. Pues
cada día que pasa, los protagonistas políticos de México se fajan
más duro en una batalla de desgaste que evidentemente afecta más
a Fox.
El
pasado martes, el Tribunal Electoral del Poder Judicial ordenó reabrir
el caso de la financiación de la campaña electoral de Vicente Fox.
La oposición denunció en 2000, que Fox había llegado a la presidencia
usando fondos procedentes del extranjero. La Justicia ha dado orden
de que se levante el secreto bancario sobre las cuentas a investigar,
cuestión que llegó a paralizar el proceso.
En
resumen, que como se encuentren donaciones extranjeras la credibilidad
del presidente va a quedar por los suelos, y puede que más. 24 horas
después, ¡¡¡Oh sorpresa!!!. La Fiscalía ordena
detener al exdirector de Pemex (la petrolera estatal) por el desvío
de 110 millones de dólares de la empresa a la campaña del entonces
candidato priista Francisco Labastida.
Y
es que puestos a sacar escándalos, el PRI seguro que se llevaría
el primer premio, pero ciertamente es sospechoso que el asunto avance
justo cuando los ojos de la Justicia se fijan en Fox y el PAN.
Lo que está claro es que la lucha es a muerte. Y quien se
muere es México. En este ambiente es imposible acordar una reforma
judicial que termine con ese 70% de magistrados corruptos, según
el último informe de la ONU, entre otros asuntos perentorios para
consolidar la incipiente democracia.
El
"interruptus" nunca es bueno, se le ponga el sustantivo
que se le ponga.
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