Semanario de información económica y financiera

Viernes, 21 de junio de 2002

 

AMERICA TAMBIEN EXISTE

Política y fútbol

Por Ander Estrada
(México D.F.)

 

En este país, tan necesitado de buenas noticias, el pase a octavos de final en la Copa del Mundo de fútbol se celebró con un entusiasmo desbordado.

A la pasión por el fútbol se sumó la pasión nacionalista y la necesidad humana de hechos positivos en tiempos de crisis. El empate con Italia se vivió como si se tratara de la victoria final del campeonato. A gritos de ! Viva México cabrones ! los mexicanos se sintieron grandes. Vista la rentabilidad en términos de popularidad , el Presidente Fox se puso la camiseta de la selección, vistió a su gobierno como si fuera el resto de la plantilla y echó la política al terreno de juego. Para el partido frente a Italia (a las 6.30 de la mañana) convocó al gabinete en el Palacio de los Pinos, con turutas y matracas, para animar a la selección. Según Fox, el trabajo en equipo, la unidad y el esfuerzo eran virtues de la selección y del gobierno.

El destino hizo de EEUU su siguiente rival. Entre bambalinas ha circulado el rumor de que el Gobierno mexicano propuso sin éxito a su vecino del norte que los dos Presidentes vieran el partido juntos. Se presentaba como un rival fácil para México. Más que nunca se conjugaba la pasión futbolera, el nacionalismo y el histórico deseo de venganza. Esta vez a la 1.30 de la mañana, Fox concentró a su equipo frente al televisor para gozar del gran momento. La tensión era máxima. Por fin la historia iba a dar la razón a México. Nadie contempló la posibilidad de una derrota frente a los gringos.

Y claro, sufrieron la madre de todas las decepciones. Los dos goles norteamericanos tuvieron el efecto de dos bombas sucias ( de esas que solo ha utilizado en el mundo EEUU y que ahora localiza antes de ser fabricadas por un pobre Mc Giber con un chicle, un chorongo de perro y un palillo).

Nadie lo podía creer. Muchos pensaron que se les había ido la mano con el tequila para alargar la noche hasta la hora del partido y que sufrian una especie de delirium tremens que confundía su mente. No podía ser cierto que EEUU los ninguneara hasta con un balón en los pies. Los mexicanos habrían preferido regalar a Texas todo el agua en disputa de la frontera, la industria petrolera…en fin, todo menos perder al fútbol. Lo único bueno fue ver al gabinete foxista retirarse a los vestuarios, cabizbajos y en silencio.

La política no es un juego que dura 90 minutos y que se practica con mayor o menor eficacia en función de los aplausos de la afición ni de los errores o aciertos de un árbitro. El fútbol no soluciona los problemas económicos, politicos o sociales de un país a golpe de penalti ni hace mas grande la historia de una nación. Al mezclar política y fútbol, "deporte" que también parece practicar José María Aznar, Fox se ha quedado fuera de juego y la selección mexicana se suma a la lista de agravios norteamericanos.

PD. Digo hasta pronto a México con la esperanza de que América siga existiendo. Hasta luego.

Ander Estrada finaliza provisionalmente sus colaboraciones con Americaeconomica.com porque se despide de México para afrontar nuevos retos profesionales en otros destinos geográficos. La dirección de esta publicación agradece a Estrada todas estas semanas de crónicas ingeniosas y preñadas de talento y le desea lo mejor, tanto personal como profesionalmente, para los nuevos retos que se le avecinan. Americaeconomica.com también confía y lucha para que América siga existiendo y creciendo en paz y armonía.

 

Envíe sus comentarios

Edita Asesores de Publicaciones S.L.