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Viernes,
6 de septiembre de 2002
Ecuador: Panorama electoral confuso
y posible giro a la izquierda
Simón Pachano,
sociólogo – FLACSO Ecuador
Por Norma Dominguez
-¿Cómo
describiría el escenario actual, pensando en las elecciones presidenciales
del próximo 20 de octubre?
-
Lo describiría en dos palabras: extraño y confuso. Extraño porque
nunca en el Ecuador, faltando tan poco tiempo para la primera vuelta
electoral, ha habido tal incertidumbre con respecto a quiénes podrían
ganar y qué candidatos pasarían a la segunda vuelta. Todo esto con
unas fluctuaciones muy fuertes en las encuestas. Por lo tanto, es
también confuso, ya que hay mucho desconcierto tanto en el electorado
como en los propios partidos políticos, y también entre quienes
nos dedicamos a analizar. Es una situación insólita.
Actualmente
hay más de una decena de candidatos para suceder al presidente
Gustavo Noboa...
Efectivamente, hay doce candidatos inscriptos y hay que ver a cuántos
de ellos califica o no el Tribunal Electoral. En todo caso, es un
número que no había desde hace diez años (en
el año 92 hubo un número similar), y del total de
candidaturas, creo que por lo menos 4 ó 5 tendrían
ciertas posibilidades de pelear el paso a la segunda vuelta.
¿A qué cree que se debe este resurgimiento de multiplicidad
de candidatos, luego de tantos años?
Creo que hay varias razones. Una es que existe una gran insatisfacción
con la política, con los políticos y con los partidos
políticos. A pesar de que los partidos siguen ganado las
elecciones y de que entre los cuatro principales partidos agrupan
al 80 por ciento de la votación sucesivamente en las últimas
elecciones, sin embargo la gente se muestra insatisfecha.
En segundo lugar, creo que existe el interés de sectores
independientes, de la sociedad civil, etc, de participar. No necesariamente
con opciones de triunfo, pero sí de entrar a plantear ciertas
alternativas, o plantearse como alternativas, en términos
ya sea de personas o de organizaciones. Creo que además ha
habido un fraccionamiento en algunas fuerzas: si uno toma el espectro
ideológico de izquierda-derecha, ha habido un cierto partimiento
en ambos lados y esto ha dado lugar a múltiples candidaturas.
¿Quiénes serían esos cuatro o cinco candidatos
que mencionó al principio y que tendrían posibilidades
de llegar?
Uno es Álvaro Noboa –que no es pariente del actual Presidente-
y que se presenta casi como outsider, a pesar de que ya fue candidato
en las elecciones anteriores. Él tuvo el apoyo del Partido
Roldosista Ecuatoriano (PRE), que es el partido de Abdalá
Bucaram, y tuvo una gran votación en la que prácticamente
tuvo un empate con Jamil Mahuad (que fue quien ganó la elección),
logrando quedar muy bien posicionado. En este momento las encuestas
dicen que él estaría descendiendo en la intención
de voto, algo que creo muy probable porque el PRE ha lanzado su
propio candidato, y obviamente eso minará las bases de apoyo
que tenía hasta este momento Noboa. Por lo tanto, lo probable
es que él baje significativamente la intención de
voto y baje significativamente los votos el día de la elección,
aún cuando eso no quiere decir que se lo descarte para la
primera vuelta.
Otro de los candidatos es el ex Presidente Rodrigo Borja, del partido
Izquierda Democrática (ID) -que es la versión ecuatoriana
de la Social Democracia- que compite por quinta vez y que tiene
además su base electoral en la Sierra Ecuatoriana, variable
que se debe considerar ya que el Ecuador es un país dividido
regionalmente. Borja aparece como el candidato serrano fuerte, que
expresa intereses regionales con mucha claridad.
El candidato del Partido Social Cristiano (PSC), Javier Neira, también
se posiciona con posibilidades. El PSC es el primer partido en votación
de los últimos diez años aproximadamente, y que no
ha tenido Presidente desde el año ´84, cuando gobernó
León Febres Cordero (1984-1988). Este hecho de ser el primer
partido del país, le da una base de partida importante ya
que, si bien como candidato no tiene un gran apoyo, tiene la maquinaria
partidista y la votación cautiva del partido.
El otro candidato es León Roldós, ex Vicepresidente
de Osvaldo Hurtado –quien también va como candidato- quien
se presenta con una alianza un poco extraña, de socialistas,
ex conservadores y militantes de la democracia cristiana (llamada
aquí democracia popular), que fue el partido de Mahuad. Creo
que tiene amplias posibilidades de incrementar su votación
ya que algunas encuestas lo sitúan en cuarto o en tercer
lugar, con alrededor de un 8 por ciento, pero con tendencia a crecer.
En todo caso, lo que hoy veo que puede cambiar mucho en el plazo
de una o dos semanas, es que puede producirse un empate múltiple
entre varios de estos candidatos, por lo menos en el segundo lugar.
¿Se imagina una situación parecida a la que vivió
Bolivia a fines de junio, con la sorpresa de Evo Morales?
Justamente pensaba en el caso boliviano en cuanto al empate múltiple,
pero no necesariamente con un candidato al estilo de Morales en
Bolivia. No creo que una de las opciones indígenas tenga
en este momento la posibilidad de llegar a la segunda vuelta. Me
parece que se anulan entre ellos y además tienen un techo
de votación bastante bajo. Sí me parece que los otros
candidatos citados pueden ser quienes disputen voto a voto la segunda
vuelta. Y la sorpresa en este caso podría ser Roldós.
¿Cómo está la representación indigenista
para esta elección?
Los indígenas, que constituyen un movimiento social bastante
fuerte –que también es bastante fuerte políticamente,
pero no con la misma potencia- están divididos. Ellos apoyan
al militar que encabezó el golpe de estado en contra de Mahuad,
el coronel Lucio Gutiérrez, pero apoyan también al
candidato indígena Antonio Vargas. Esta división los
va a afectar enormemente, sobre todo porque ellos han apostado siempre
al control de gobiernos locales -Municipios, Consejos Provinciales-
y a diputados provinciales, por lo que esto les va a quitar mucho
en esa votación.
La candidata Ivonne Baki es una ex Embajadora en los Estados
Unidos. ¿Cuánto la ayuda a ella haber ejercido ese cargo
para esta elección, pensando en la relación del Ecuador
(hoy dolarizado) con ese país?
Creo que no le ayuda mucho. Baki es una persona muy poco conocida
internamente, y creo que va a hacer una campaña muy mediática
–que es lo que debería hacer si quiere tener algún
resultado significativo-. Personalmente creo que no tiene posibilidades
de conseguir un gran apoyo, pero sí de quitarle votos a Álvaro
Noboa, ya que disputa el mismo espacio y podría llegar a
erosionarlo.
Pensando en cómo se plantean el escenario electoral,
tan fragmentado, ¿Qué grado de gobernabilidad cree que alcanzará
el futuro gobierno?
En el Ecuador ese tema es siempre un problema grave que todo gobierno
tiene que enfrentar. Ningún gobierno tiene mayoría
en el Congreso, ningún Partido Político es mayoritario
como para poder gobernar por sí sólo, y tampoco el
sistema político lleva a alianzas de gobierno. Más
bien es muy confrontacional, y las alianzas se dan en contra del
gobierno.
Además hay otro elemento que deberá enfrentar quien
suceda a Noboa, que es la necesidad de continuar con políticas
de ajuste. El futuro gobierno, al igual que ha pasado con todos
los gobiernos en la última década y media, deberá
comenzar con medidas, posiblemente, como la elevación de
precios de los combustibles, el control del gasto público,
y por lo tanto con restricciones muy fuertes que, imagino, van a
provocar la misma conflictividad social que hemos vivido en los
últimos años.
En un país donde se juntan los antagonismos de una
dolarización con un fuerte movimiento indígena-campesino,
¿Hay giro a la izquierda o hay giro a la derecha, como parece estar
pasando en algunos países latinoamericanos?
Considero que hay un cierto giro a la izquierda, y en ese giro a
la izquierda se inscribiría Rodrigo Borja, quien a pesar
de haber mantenido anteriormente posiciones más bien de izquierda
muy moderadas, en este momento es cuando se ha presentado con mayor
grado de radicalidad hacia la izquierda. Si nosotros, por lo tanto,
le sumamos a Borja a Lucio Gutiérrez y al candidato indígena,
creo que podemos decir que hay un giro a la izquierda, pero que
no necesariamente va a gobernar como de izquierda. Incluso en el
caso de que gane Borja, creo que es muy difícil que prospere
una alianza de izquierda o que se impulse un gobierno de esa orientación.
Terminemos haciendo un balance de la gestión del
presidente Noboa, ¿En qué estado cree que se va del poder?
Más que darle mi opinión de cómo termina el
gobierno Gustavo Noboa, me remito a lo que dicen las encuestas:
éste es un gobierno que sale con una aceptación bastante
grande, a diferencia de los gobiernos anteriores en el Ecuador que,
o no han terminado sus mandatos o han terminado con una aceptación
popular muy baja. Creo que se debe al carácter no político
del Presidente, y en alguna medida a la estabilización que
se ha logrado, sobre todo en el último año y medio,
en términos económicos. Si bien es cierto que la inflación
se ha mantenido, frente a los niveles anteriores ha habido un cierto
grado de certidumbre respecto a qué va a pasar mañana.
En ese sentido, éste ha sido uno de los efectos positivos
de la dolarización –que tiene otros efectos negativos también-
y que ayuda a que Noboa concluya con un cierto grado de satisfacción.
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