|
Semanario de
información económica y financiera | |||
|
|
|
Viernes, 6 de septiembre de 2002
El moderado Lula Por
Rafael Alba
Algunos conocedores aseguran que Lula Da Silva no es ni mucho menos la bestia izquierdista que los bancos de inversión internacionales utilizan como excusa para especular con la deuda brasileña y el real. Para ellos, el baile financiero de las encuestas es un curioso espectáculo lleno de malentendidos y sobreentendidos, sin efectividad real sobre unas decisiones de inversión que se toman para sacar partido del tobogán de las bajadas y las subidas de los activos brasileños. Pero en ese juego de poder, las posibilidades de Brasil de poder hacer frente a sus obligaciones con los acreedores externos suben y bajan también provocando una inestabilidad económica que tiene su reflejo en la tensión social. No es una tensión que se haya manifestado, de momento, en explosiones ciudadanas, más bien sirve de abono al populismo de algunos candidatos, como el bueno de Ciro Gomes, moderadísimo donde gobierna y azote de la derecha en los discursos electorales. Para la mayoría de los brasileños Cardoso lo ha hecho bien, lo mismo que el presidente del Banco Central, Arminio Fraga. Simplemente no se fían de Serra. Creen que en la situación actual del país requiere una figura política de peso y no ven así ni al ex ministro de Sanidad ni a Ciro. Sólo Lula les parece serio. Y Lula navega, muy al estilo del Felipe González de 1982, entre un mensaje izquierdista y una actitud moderada que convence incluso, aunque sea en off the record, a los banqueros internacionales. Si Lula
gana, y esta vez puede hacerlo, que nadie espere actitudes incendiarias.
Ha preparado el cambio y se ha convertido ya en un políitico tibio
y socialdemócrata dispuesto a cambiar su base de resistencia electoral
y a ocupar el centro. Sólo necesita ser presidente para conseguirlo. |
| Edita Asesores de Publicaciones S.L.
|