Martes 8 de octubre de 2002

Urge una salida al posible default
de Argentina

El Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Tesoro de EEUU están buscando algún mecanismo para evitar que Argentina caiga en default. La fecha límite es el próximo 9 de noviembre, cuando deben hacerse frente los vencimientos del mes de octubre por unos 830 millones de dólares (847,3 millones de euros) y los de noviembre, que suman 241 millones (246,03 millones de euros).

Según fuentes cercanas a las negociaciones, el Tesoro de EE.UU ha asumido un papel clave para evitar un nuevo cese de pagos. En parte, por gestiones casi desesperadas de James Wolfenshon, del BM, y Enrique Iglesias, del BID, cuyos organismos entrarían en verdaderas dificultades si Argentina no les paga. Esta gestión es posible gracias al buen clima de entendimiento y acercamiento que domina las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Se da por hecho que el acuerdo no será a corto plazo, ya que el FMI no contempla en su reglamento ningún acuerdo inferior a los 12 meses. En el caso argentino se negocia un acuerdo hasta diciembre de 2003. Y el Fondo realizará inspecciones más frecuentes y pormenorizadas en Argentina: la primera será en enero; la segunda, en marzo, y la tercera, en junio, una vez asumido el nuevo gobierno.

Para discutir estos temas aún están en Washington el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, el funcionario del Banco Central (BCRA)Alejandro Hencke e integrantes de la Secretaría de Hacienda. Por su parte, el titular del BCRA, Aldo Pignanelli, regresó ya a Buenos Aires.

Ha trascendido que habrá reuniones decisivas hoy y mañana, con la línea técnica del FMI y su número dos, Anne Krueger. También ha quedado claro que el miércoles podría haber novedades. En lo que va del año, y aunque se declaró el default en enero, Argentina ha pagado 3.800 millones de los dólares (3.879 millones de euros) a los organismos internacionales de crédito.

La agencia calificadora de riesgo Standard & Poor´s en su último informe pronostica un derrumbe del Producto Interior Bruto (PIB) de casi un 12% para este año. Peor aún, la agencia deja claro que se agudizará el recorte del poder adquisitivo de la clase media,que deberá seguir ingeniándoselas para mantener sus niveles mínimos de consumo apelando a las "segundas marcas", es decir,la tendencia a la sustitución de productos de marcas reconocidas.

RGT MCR

 

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