|
Semanario de
información económica y financiera | |||
|
|
Viernes, 13 de diciembre de 2002
DESDE EL MALECON CON ¿Sin cubatas? Por
Aurelio Pedroso
El comandante Fidel Castro, ante miles de estudiantes de la escuela Latinoamericana de Medicina, que cursan sus estudios gratuitamente en Cuba, ha hecho un llamamiento para que durante las festividades de Navidad nos contuviéramos de beber ron. "Las fiestas, pero sin ron". Así de claro. Pedirle a un cubano que no beba ron, ya sea a comienzo, mediados o fin de año, es como decirle a un esquimal que no coma pescado o a un chino que se prive de ingerir arroz. La gente beberá, a pesar de que no le falte razón al líder al preguntarse el daño que el alcohol le ha causado a la sociedad y su papel protagónico en los mortales accidentes de tránsito. Un tema muy delicado y sensible para erradicar de ahora para luego. Castro ha advertido que no tendremos "Ley seca", pero que los que deseen empinar el codo "van a tener que pagar precios muy altos". Hoy día, el ron barato oscila por debajo de un euro, mientras que los mejores se pueden adquirir entre los cinco y los nueve euros. Lo peor es que a algunos les dé por revivir viejos métodos caseros de destilación, como aquel denominado "pasito’alante", cuyo primer sorbo provocaba una fuerza telúrica de avanzar un paso hacia delante. Rones con efectos dinamiteros. Pero también tendremos algo intolerable: que cuando se duerma el abuelo, el alcohol de las fricciones o el agua de colonia para las tardes devengan, como milagro cristiano, en explosivos cubatas que conlleven sonoras exclamaciones de un viva a la isla y todos sus ocupantes juntos. "Las fiestas, pero sin ron"nos ha dicho el Comandante Fidel Castro
|
| Edita Asesores de Publicaciones S.L.
|