Miércoles 15 de enero de 2003

El gobierno argentino aprueba con condiciones la compra de Quinsa por Ambev

El gobierno argentino ha autorizado la venta del 37,5% de Quinsa (formada tras la fusión de Quilmes y Brahma) a la brasileña Ambev a cambio de que realicen fuertes desinversiones en el mercado argentino.

Para que la operación se pueda producir (fue anunciada en mayo de 2002 por un valor de 600 millones de dólares), la nueva Quinsa tendrá que desprenderse de dos plantas cerveceras y tres de sus principales marcas: Palermo, Bieckert, o una de sus dos líneas de cerveza premium: Heineken o Imperial.

El comprador de estos activos deberá ser un nuevo operador que no produzca cerveza en Argentina. Esta empresa tendrá también a su favor una opción para comprar la marca Norte, que es muy fuerte en las provincias del norte de Argentina.

La resolución del gobierno argentino establece también que Quinsa deberán permitir y facilitar el acceso de su red de distribución al nuevo inversor y se les obliga a venderle, en caso de que lo requiera, una cantidad determinada de cerveza.

En el Ministerio de Producción explicaron que con la obligación de transferir las marcas y las plantas a un nuevo competidor se busca facilitar la aparición de un rival de peso que contrarreste la influencia de Quinsa, con el objetivo de asegurar la competencia y controlar los precios.

A pesar de la venta, Quilmes seguirá siendo el líder en el mercado local argentino, con una participación del 65,6% seguido del nuevo competidor que tendría una cuota de participación de 14,3% de las ventas. Quilmes y Brahma tienen un plazo de 12 meses para concretar la venta de sus plantas y marcas.

Los analistas del mercado coinciden en que no se trata del mejor momento para salir a buscar inversores dispuestos a venir al país, aunque analistas y competidores señalan que a los vendedores no les resultará muy difícil encontrar interesados. Entre los potenciales candidatos se encuentran la holandesa Heineken y la canadiense Molson.

Tanto Quilmes como Ambev prefirieron no pronunciarse sobre los requesitos oficiales para aprobar su fusión. Sin embargo, en la madrugada de ayer emitieron un comunicado conjunto informando a los mercados europeos (Quilmes cotiza en la Bolsa de Luxemburgo) sobre los alcances de la fusión.

Fuentes cercanas a la fusión especulaban el lunes con que pese a las importantes desinversiones que deberían hacer las dos empresas, finalmente acatarán el fallo oficial sin presentar quejas, ya que aunque las restricciones son severas, podrían haber sido mayores. Todo ello teniendo en cuenta el antecedente de la venta de Perez Companc y Petrobras, que todavía debe ser aprobada por el gobierno.

RGT DTC

 

 

 

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