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Viernes, 17 de enero de 2003
DESDE EL MALECON CON La droga, en la mirilla de Fidel Castro Por
Aurelio Pedroso
Cuba que, por tradicional oratoria polìtica, se ha enfrascado históricamente en múltiples "combates", ahora tiene uno ante sí, verdadero, ya puesto en marcha y con una inimaginable cantidad de efectivos en plena acción. Es el combate contra la droga, su comercialización y expendio en toda la isla. Poco o nada se publica en los medios de comunicación. Es el estilo implantado. Pero la gran operación ha comenzado. Que no se trata de las "batallas" o "combates" contra el mosquito, las indisciplinas sociales o la superación política, ideológica de la llamada "batalla de ideas", sino una verdadera guerra contra ese mal que corroe a cualquier sociedad cuando la droga comienza a penetrar en la juventud. Y si de algo podía ufanarse la sociedad cubana es que la droga no tenía mucha cabida en la isla. Sin embargo, ahí está. Las autoridades la tratan de "incipiente". Mucha gente, empero, desde hace buen rato ya estaba alarmada por su proliferación y consumo hasta en edades tan increíbles como entre niños de 13 ó 14 años o en centros de enseñanza hasta hace poco tiempo inexpugnables y ejemplares. Muchas discotecas, por no decir todas, fueron cerradas por el consumo de drogas o pastillas con efectos alucinógenos. Entonces surgieron los locales clandestinos, con tres dólares de cóver por persona (precio de la entrada sin consumición) y en algunos la posibilidad de adquirir la droga en la propia fiesta. Habrá que propiciar verdaderos sitios donde los jóvenes, sin el maldito dólar, puedan ir a pasarla bien y facturando en la moneda de su país. Un editorial esta semana del diario Granma ha reconocido oficialmente su presencia: "Impostergable combate para defender el presente y el futuro", lo ha titulado. El artículo señala que Cuba no ha podido escapar a este fenómeno y que en la actualidad es "incipiente", pero que si no se detiene, tenderá a incrementarse. Hoy por hoy, la misión principal de todas las direcciones del Ministerio del Interior está encaminada al corte quirúrgico de todo indicio o manifestación de tan ilegal expendio, comercialización y consumo. Algunos aseguran que a tales efectos ha sido creado un departamento o sección encaminado al tratamiento del problema, incluso con medidas extraordinarias de protección a las fuentes de información. Sin conocerse con exactitud los detenidos, es vox populi que ya se encuentran en ese proceso algunos presuntos vendedores de drogas con mecanismos muy bien montados. Hay quienes aseguran de casos que reexportaban al exterior las pacas de coca o marihuana que recalan en las costas habida cuenta de la posición geográfica de Cuba en el camino que la droga toma rumbo a EEUU. Hasta noviembre del pasado año y desde 1995, según Granma, habían sido detectados 175 casos de transporte de drogas en las instalaciones aeroportuarias hacia Europa o al consumo nacional, hechos que han conducido a la detención de 252 extranjeros, 146 de ellos actualmente en prisión. "Disponemos de todas las fuerzas y los medios para combatir eficazmente este fenómeno", se ha dicho de manera oficial. Habrá que tomar el toro por los cuernos y ser muy cautelosos con las medidas represivas a aplicar, que no es lo mismo un expendedor que un joven, hasta ayer sin antecedentes y de buena conducta, que alguien le haya impulsado a llevarse un porro de marihuana a los labios. Y algo muy importante, saber definitivamente mirar a los jóvenes, sus inquietudes y aspiraciones. Ocuparnos un poco más de ellos y nunca pensar que son los mismos de hace 30 ó 40 años.
CBB |
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