Semanario de información económica y financiera
   

Viernes, 24 de enero de 2003

 

DESDE EL MALECON CON...

Cuba en elecciones

Por Aurelio Pedroso
(La Habana)

 

A las 00:05 horas del 21 de enero, día de elecciones en la isla, una ambulancia corría a toda velocidad con un herido de muerte. Muchos miles de cubanos seguían el incierto paradero de aquel herido grave, que no era otro que Sérpico, el policía encubierto protagonizado por Al Pacino.

Era el último filme de la noche y de haber sido posible, a nuestro personaje le hubieran hecho un trucaje para que entre la vida y la muerte nos recordase a todos la necesidad de votar temprano y por todos los candidatos.


Así ha sido el peculiar sistema de votación, donde un simple cortador de caña de azúcar podía escalar y ocupar sitio en el Parlamento de la nación. Todos y cada uno de los candidatos a las asambleas provinciales o a diputados del Parlamento tenían cupo. No era necesario prencindir de ninguno, salvo que por la votación secreta se conociese el rechazo a alguno. Pero esto debía ser a partir de los votos válidos, descontando las boletas entregadas en blanco o invalidadas por errores accidentales o a exprofeso.

Con sólo la mitad más uno, el propuesto alcanzaba el escaño parlamentario, cosa que no courrió según los resultados finales.
La noche anterior, el presidente Fidel Castro volvió a leer por la TV una carta escrita hace 10 años en la que recalcaba la necesidad de votar por todos."Hace falta (apuntaba el líder) "una victoria enérgica y contundente que muestre al enemigo nuestra fuerza y unidad, cuando quiere dividirnos, debilitarnos, desmoralizarnos".


La caricatura de oposición interna en Cuba había convocado a cuatro acciones legales: no acudir a cualesquiera de los 37.990 colegios electorales, votar en blanco o hacer anular el voto. La otra encomienda era asisitir al conteo de los votos. Algunos lograron el propósito de asistir a los conteos. Otros no, se les negó categóricamente acercarse a las urnas.


Resultaron válidos el 96,14% de los votos, de acuerdo a los datos ofrecidos por la Comisión Electoral. De igual manera, votaron 8,11 millones de personas, lo cual representó un 97,61% de participación.


En esta oportunidad, al Parlamento irán más negros y mulatos que en oportunidades anteriores y, según los datos, de los 609 propuestos, un 80,95% cuenta con estudios universitarios y un 50% proviene directamente de la comunidad. Ningún candidato, bien al gobierno provincial o al Parlamento, hizo campaña por su persona. Estaba prohibido. Bastó la insistencia de los medios y las organizaciones sociales para convocar al voto generalizado, y bien temprano.


En la mañana del domingo la pregunta de la gente en la calle, con sus respectivos matices, era inquirir si ya habías votado. En los próximos días, una vez validados los comicios se podrán conocer más detalles.


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