Semanario
de información económica y financiera
   

Viernes 16 de mayo de 2003

 

La inversión extranjera directa cae un 33% en Latinoamérica y su PIB crecerá un 2% en 2003

Por Miguel Humanes

Un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) señala que la inversión extranjera directa (IED) cayó un 33% en la región durante el año pasado, una desaceleración mayor que el promedio mundial. Por otro lado, la Cepal prevé un crecimiento económico para el subcontinente del 2% para 2003, aunque existe un buen número de condicionantes externos e internos que podrían reducir ese crecimiento al 1,5%.

La inversión extranjera directa (IED) aceleró su retroceso en Latinoamérica durante el año pasado. El conjunto de la región recibió 56.190 millones de dólares de IED, lo que supone una caída del 32%, muy por encima del 11% de disminución en 2001 y del 12,6% en 2000, según "La inversión extranjera en América Latina y el Caribe. Informe 2002", publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). A diferencia de lo ocurrido en 2001, la caída de la IED de Latinoamérica en 2002 fue superior a la registrada por el conjunto de la IED en todo el mundo, que fue del 27%.

Desde el ejercicio de 1999, cuando la IED ascendió a la histórica cifra de 108.000 millones, esta variable ha sufrido una contracción desde entonces de casi la mitad, concretamente del 48%.

La IED en Latinoamérica representó el año pasado un 10,5% del total que se registró en todo el mundo y esa participación en la IED mundial también disminuyó, ya que en 2001 fue del 11,5%.

El informe de la Cepal señala que, a diferencia del patrón observado en el periodo 1998-2001, el año pasado el trasvase neto de recursos procedente de la IED, "ya no compensaría la transferencia negativa neta de los recursos financieros", que aumentó en 2002 a un equivalente superior al 4% del PIB regional, mientras que la transferencia de recursos de la IED se redujo a menos del 2%.

La reducción de la IED en todo el mundo durante el año pasado se debió según el organismo de Naciones Unidas con sede en Washington, a múltiples factores entre los que destacan: la acusada caída de los precios de las acciones de muchas empresas multinacionales (especialmente las ligadas a la denominada 'nueva economía'), la fuerte reducción del número de privatizaciones y adquisiciones de activos internacionales y la espiral descendente en la financiación disponible para las compañías trasnacionales. 

En América Latina a esas cuestiones se sumó la mayor inestabilidad de la región, su menor crecimiento económico y la aparente conclusión de las privatizaciones. Las crisis de Argentina, Uruguay y Venezuela también contribuyeron a la mayor aversión al riesgo y a la reducción de la inversión extranjera, según señala el informe de la Cepal.

La caída de la IED fue bastante desigual dentro de la región. Mientras que en México cayó un 40% respecto a 2001, en Centroamérica y el Caribe sólo se redujo un 13% y en América del Sur un 32% (Mercosur un 37% de retroceso y la Comunidad Andina -CAN- un 18%).

Buena parte del descalabro de la IED en México se debe a los ingresos excepcionalmente elevados de 2001, como consecuencia de la compra de Banamex por parte de Citigroup por 12.500 millones de dólares. México está sufriendo especialmente la desaceleración de la economía estadounidense (a la que destina el 90% de sus exportaciones) y el menor empuje importador de la primera economía del mundo se ha dejado sentir con acusada intensidad en el sector manufacturero mexicano. Si a eso añadimos la apreciación del peso mexicano (o mejor dicho, la depreciación del dólar), se entiende que México haya perdido 200.000 puestos de trabajo en la industria maquiladora (de ensamblaje) en los dos últimos años y que se hayan trasladado varias plantas desde este país hacia Asia.

El único país latinoamericano que en 2002 logró mejorar sus registros de IED respecto al año anterior fue Costa Rica. La nación centroamericana recibió 642 millones de dólares, un 4% más que el año anterior y un 3,5% por encima de la registrada en ese histórico año de 1999.

La IED en Sudamérica se situó en 2002 al 60% del promedio anual registrado entre 1995 y 1999 y sufrió un descenso del 33% respecto a 2001. La crisis argentina fue determinante en la contracción de la IED en todo el Mercosur. La inestabilidad de los tipos de cambio en esta zona también provocó que los inversores internacionales actuaran con extremada cautela. El incremento del proteccionismo en EEUU, con nuevas restricciones para las importaciones, tampoco ayudó a frenar la caída de los flujos de IED.

La Comunidad Andina se vio menos afectada por la disminución de la inversión extranjera que la media de las zonas latinoamericanas. La CAN sufrió retroceso en el ingreso de IED del 18% respecto a 2001 y ese mejor comportamiento relativo se debe al interés de las empresas multinacionales por los recursos naturales, sobre todo hidrocarburos, de esta subregión.

Moderado crecimiento para 2003. Otro informe reciente de la Cepal, "Proyecciones de América Latina y el Caribe 2003", señala que el crecimiento económico para la región  en 2003 será del 2%. Después de un ciclo recesivo que comenzó en 2001, América Latina ha recuperado una moderada senda de crecimiento, pero las incertidumbres internacionales "obligan a tomar en consideración la posibilidad de que esta tasa (del 2%) podría estar en un rango del 1,5 al 2%", explica la Cepal.

El informe también recuerda que la mitad de los países de la región han sufrido una contracción de su Producto Interior Bruto (PIB) en los últimos cinco años y los procesos individuales de rápido crecimiento que se podían observar en algunas economías se han detenido.

Este panorama moderadamente optimista se basa en una mejoría tanto del comercio exterior como del acceso a la financiación por parte de las economías latinoamericanas. La recuperación de la economía argentina es otro factor que valora la Cepal. Las previsiones de este organismo para los grandes países de la región apuntan a que en 2003 Brasil crecerá un 1,8% (frente al 1,5% de 2002), México tirará con más fuerza, un 2,4% (0,9% el año pasado), Chile un 3,5% (2,1%), Colombia un 2% (1,6%), Argentina y Perú serán los países que más crezcan, un 4% (-10,8% y 5% en 2002, respectivamente), mientras que Venezuela mantendría una fuerte contracción, del 10%, (8,8%).

La Cepal es cauta y reitera que hay elementos de incertidumbre, tanto en el ámbito económico como en el político. La volatilidad de los precios del petróleo y las perspectivas de un crecimiento económico raquítico de los principales socios comerciales de la región hace sembrar de dudas todo lo referente al comercio internacional. En lo extra-económico, preocupan las consecuencias del conflicto en Oriente Medio y los problemas políticos que afrontan varios países latinoamericanos.

MCR RGN

   

Edita Asesores de Publicaciones S.L.