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Viernes
23 de mayo de 2003
Los
despedidos de Pdvsa también pueden perder sus casas
Por
José María G. Langa
El chavismo no da tregua a los petroleros
que participaron en el "paro cívico". Tras despedir a casi la mitad
de la plantilla de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), el Gobierno de
Venezuela quiere expulsar ahora a miles de familias de sus casas.
En los últimos días, los ex empleados
que viven en régimen de alquiler en residencias propiedad de la
compañía han recibido todo tipo de presiones para que cojan sus
enseres y se vayan.
A simple vista parece algo lógico,
ya que si los asalariados ya no trabajan para la compañía, lo más
normal es que abandonen esas viviendas.
Sin embargo, las difíciles condiciones económicas que sufre el país,
junto con las irregularidades que rodearon a los despidos, hacen
patente un ensañamiento del chavismo con todos aquellos que optaron
por oponerse a Chávez a finales de 2002.
"Lo más grave de la situación es
que estas personas no tienen dónde ir y los pondrán literalmente
de patitas en la calle" afirma N.R a Americaeconomica.com.
N. R es un empresario medio, que ha preferido guardar el anonimato,
y que además colabora con uno de los más importantes periódicos
del país.
En una conversación con este diario,
N.R. llama la atención sobre la gravedad de la situación para miles
de familias que residen en estas casas. En su opinión, estas personas
tendrán que vivir de la caridad del resto de venezolanos y pasar
a engrosar la larga lista de desempleados que existe en el país.
Como empresario relata a este diario
que tras poner un anuncio en el que ofrecía un puesto de secretaria
en su pequeña empresa, unas 100 personas ya se hallaban a las seis
de la mañana en los alrededores de su compañía.
Residencias al lado de las fábricas.
Desde incluso antes de la creación de Pdvsa por el Estado venezolano
en 1960, las petroleras foráneas y nacionales que operaban en el
país andino crearon una serie de residencias próximas a los centros
de trabajo.
En ellas podrían vivir los empleados
con sus familias siguiendo las teorías de producción económica de
los años 30 y 40. Alrededor de las centrales de explotación, refinerías
y otros complejos, generalmente en el campo, se crearon viviendas
estándar con unas buenas condiciones de vida.
Desde la creación de Pdvsa, cientos
de familias se instalaron en ellas y el coste de esa estancia se
les descontaba muy levemente en sus nóminas. Ahora, después de años
en los que Pdvsa fue un auténtico orgullo para todos los venezolanos
y se convirtió en la gran petrolera de Latinoamérica, la crisis,
la desorganización y las luchas internas han afectado gravemente
al funcionamiento de la compañía y al modo de vida de cientos de
personas.
"Ante las viviendas se presentan
miembros de los Círculos Bolivarianos, junto con soldados de la
Guardia Nacional que dan a los empleados despedidos una notificación
para abandonar su casa en 45 horas" indica Carlos Arteaga, antiguo
director gerente de Pdv Marina, la filial de Pdvsa encargada de
trasladar el crudo desde Venezuela a los países importadores como
EEUU.
"Lo peor es que muchas veces se les
pide que abandonen sus casas en sólo cinco días" indica Arteaga
con indignación. No es para menos, Carlos Arteaga fue nombrado en
noviembre de 2001 como director gerente de la poderosa Pdv Marina.
Ingeniero químico y empleado de Pdvsa desde 1976, Arteaga fue uno
de los altos directivos que fue expulsado de la compañía en las
ya famosas listas de despedidos en los medios de comunicación.
"Los desalojos son decisiones ilegales
que van contra muchas leyes y contra la propia Constitución del
país" ,afirma.
En declaraciones a este diario cuenta
"el increíble número de irregularidades que se están cometiendo
contra nosotros". Entre ellas, Arteaga destaca el impago de una
indemnización por sus despidos y la retirada inmediata de su seguro
de salud. Por todo ello y porque los trabajadores han presentado
denuncias ante los tribunales por despido improcedente, los petroleros
se niegan a abandonar sus casas.
Sin embargo, parece que no pueden
confiar ni en la Justicia. El chavismo está extendiendo sus tentáculos
sobre el Poder Judicial y coloca en jurisdicciones concretas a jueces
afines a Chávez.
El caso más paradigmático
ha sucedido en el estado de Falcón, donde se ha cambiado de juez
de Primera Instancia en tres ocasiones. Los 396 trabajadores del
Centro Refinador de Paraguaná pusieron una denuncia ante la justicia
de ese estado para evitar que fuesen desalojados mientras no se
revisaran las demandas por despido improcedente.
Tras dos sentencias en las que dos
jueces distintos emitieron fallo a favor de los petroleros, una
juez "accidental" ha fallado en contra. De esta forma, cientos de
empleados hacen guardia en el Centro Refinador con el objetivo de
evitar que de noche, y a horas intempestivas, miembros de la Guardia
Nacional les desalojen de sus casas.
Lamentablemente, y tras sucesivas
comunicaciones con Pdvsa, ha sido imposible que este periodista
obtuviese la versión oficial de la petrolera. La mayor parte de
los contactos han sido infructuosos y los portavoces de las diferentes
secciones han delegado sus funciones de representación en
sus directivos que casualmente han estado siempre "ocupados" o "reunidos".
Según los analistas jurídicos, los
desalojos son ilegales y van contra diversas leyes como la de Hidrocarburos
y la del Menor. Concretamente, la Ley del Menor impide los desalojos
a las familias que tengan menores a su cargo.
Solidaridad petrolera. Mientras
tanto, la colaboración entre los 22.000 despedidos no cesa. La semana
pasada un grupo de marinos de Pdvsa realizó una masiva recolección
de alimentos a las puertas de supermercados. Su destino: las 450
familias de despedidos de Pdv Marina, así como albergues juveniles
y asilos de ancianos. J. R es marinero (ha preferido guardar el
anonimato) y también fue despedido de Pdv Marina durante el "paro
cívico".
Según ha informado a este periódico,
"hemos hecho una recolección masiva que ayudará a miles de personas".
J. R también ha indicado que en algunos de estos establecimientos
se registraron incidentes, aunque en la mayoría de los casos de
recolección se llevaron a cabo sin disturbios.
La mayor parte de los petroleros
despedidos no tienen posibilidad de reengancharse a Pdvsa, máxime
cuando algunos círculos chavistas se han adentrado en la compañía
y hacen lo imposible por evitar que los "opositores" vuelvan a trabajar
en la estatal.
En el complejo de Pdvsa Anaco, funciona
un comité formado por miembros de los Círculos Bolivarianos, del
Movimiento V República. Según han asegurado a Americaeconomica.com,
en todas las instalaciones de Pdvsa se ha desatado una "cacería
de brujas" en las que chavistas identifican con vídeos y fotos a
trabajadores de la petrolera que aún trabajan en ella y que expresaron
su opinión en marchas antichavistas y en el "Firmazo".
Los desalojos forzados, las pugnas
intestinas dentro de la compañía, las dificultades para exportar
directamente el petróleo a sus clientes, entre otras cosas, demuestran
que el "Paro Cívico" tuvo una clara víctima, y esa fue Pdvsa. La
petrolera, auténtico motor del país, arrastra un tremendo lastre
tras los despidos que le impiden ser lo que era.
Casi todos los despedidos no regresarán
jamás a Pdvsa, lo que sí quieren dejar claro es que no están dispuestos
a rendirse tan pronto y a ser "víctimas calladas" del fracaso del
"paro cívico".
En cualquier caso, parece que el
chavismo se mueve más rápido que ellos y salvo un milagro, cientos
de familias petroleras serán desahuciadas de sus casas. Esta situación
va contra las propias leyes de Venezuela, pero hoy en día, la ley
venezolana está supeditada a Chávez.
VNZ NPM PTC
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