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Viernes,
23 marzo de 2003
DESDE
EL MALECON CON...
Y
Bush no le "sirvió" la mesa a Castro
Por
Aurelio Pedroso
(La Habana)
Aún
así, el comandante Fidel Castro no guardó silencio, tomó lápiz y papel,
y escribió un editorial para el diario Granma. "Señor Bush,
por su extraordinaria nobleza y su generosidad infinita hacia los cubanos,
en este 20 de mayo del 2003, le expresamos nuestra más profunda gratitud.
!Ya verá con qué conmovedora emoción y cariño lo recibiremos en la tierra
de Martí y Maceo, de Camilo y el Che!".
Bush el noble y generoso; Castro el emocionado y cariñoso.
El 20 de mayo de 1902 fue proclamada la República de Cuba. Desde entonces
y hasta el triunfo de la Revolución en 1959, constituía una celebración
nacional. Los nuevos líderes de la isla estimaron que tal acontecimiento
no había sido más que el inicio de una pseudo-república dependiente de
EEUU y que por tal motivo nada había que festejar, máxime cuando les daba
el derecho a intervenir con marines hasta en una reyerta de negros en
el puerto de La Habana.
El pasado 20 de mayo, el presidente George W. Bush no perdió ocasión para
reunirse con un grupo de cubanos en la Casa Blanca y sostener con ellos
una reunión de 40 minutos de la que sólo resaltó con fuerza, amenezante
y en español que "no hay lugar para dictaduras en las Américas".
De ahí la respuesta del número uno cubano.
En la isla, la gente esperaba con impaciencia el plan de acción gringo,
pero tal penitencia al parecer no acaba de madurar. Sin embargo, resulta
raro el día o la semana en que no ocurra nada en este nuevo pulso entre
ambos gobiernos. Esta semana han comenzado a llegar parte de los 14 diplomáticos
cubanos declarados "personas non gratas" por el Departamento
de Estado de EEUU. Se insinuaba que realizaban labores de espionaje, pero
finalmente el FBI ha reconocido que se trataba de una jugada política.
Otra de las acciones que ha molestado en Cuba, habida cuenta de su efecto
socavador que podrían lograr sus promotores, es el recibimiento de la
señal de TV
Martí. El mismo 20 de mayo, la señal fue enviada a Cuba desde un avión,
un globo de por medio y más tarde un satélite. Unos la vieron, otros no.
Tampoco el Gobierno cubano cerró la boca y advirtió en el editorial que
"el Gobierno de EEUU no debe olvidar que la radio cubana podría ser
escuchada por onda media en muchos estados norteamericanos". Ya cierta
vez se hizo una prueba y los primeros en protestar fueron los camioneros:
la radio cubana les hacía interferencias en sus comunicaciones por las
grandes autopistas.
Continúa pues, el contencioso. Y eso que algunos expertos habían advertido
que la crisis bajaba de nivel. Tal era su ecuación: "expulsan
a 14 diplomáticos, Cuba no replica con igual medida, y encima condena
a cadena perpetua a cinco personas que planeaban secuestrar otro avión
y que, inclusive, habían atentado contra una unidad militar al arrebatarle
el Kalannikov a un centinela. Delitos más graves que los cometidos por
los tres que fueron fusilados recientemente.El asunto va camino de la
normalidad, decían".
Pues no es así. Ahora es Castro quien "invita" a Bush a que
ponga un pie en La Habana para recibirlo con "cariño". Ya irán
a preguntarle cómo le ha caído tan peculiar invitación, que tal y como
van las cosas por este mundo cuando prima algún defectuoso engranaje mental,
a lo peor el presidente acepta "venir".
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