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Viernes
23 de mayo de 2003
Repsol
salva las inversiones de las energéticas españolas
en Latinoamérica
Por
Santiago Millán
Las aportaciones realizadas en el
subcontinente hasta marzo por el conjunto de empresas ascendió
a 1.459 millones de euros, menos de la mitad del total de las inversiones
realizadas por los protagonistas del sector, que superó los
3.059 millones.
Sin duda, la base de esta inversión
fue Repsol-YPF que invirtió un total de 1.154 millones de
euros frentre a los 480 millones del primer trimestre de 2002. Ahora
bien, los números se dispararon gracias a la adquisición
del 20% de la filial de BP en Trinidad y Tobago por parte de la
petrolera hispano-argentina.
Los ejecutivos de Repsol admitieron
que de no haber realizado esta operación, las partidas habrían
sido similares a las realizadas el pasado año.
Es más, algunos analistas
creen que Repsol está desplazando el centro de sus actividades
de Exploración y Producción en Latinoamérica
desde Argentina a Trinidad y Tobago. Pese a todo, el país
austral, con una cuota del 49% de las inversiones en el subcontinente,
superó a otras naciones como Ecuador, donde aún no
se ha aclarado cual será la ruta del nuevo gasoducto, o Brasil.
Globalmente, fueron las operaciones
de Exploración y Producción las que más inversión
recibieron por parte de Repsol. La compañía dedicó
a ambas actividades 1.154 millones de euros, muy por encima de los
93 millones de Refino y Márketing, de los 26 de Química
y de los 107 millones en Gas y Electricidad. La reducción
en este segmento fue del 68% en relación a 2002, caída
justificada por el recorte de su participación en Gas Natural
desde el 46% al 23%. Aunque quizá esta tendencia cambie porque
Repsol está elevando de nuevo su participación en
la gasista además de intentar tomar un mayor poder mediante
el nombramiento de un nuevo consejero delegado.
El citado plan en Ecuador para construir
el gasoducto puede ser una de sus principales tareas.
Frente a Repsol, las dos grandes eléctricas españolas
también recortaron la inversión, tanto en España
como en Latinoamérica.
Iberdrola redujo su inversión
un 60%. Aunque, los ejecutivos de la firma vasca han justificado
esta caída en el adelanto de buena parte de sus actividades
del Plan Estratégico 2002-2006 al pasado ejercicio. De hecho,
en el primer trimestre de 2002, Iberdrola incluyó la adquisición
de las centrales de ciclo combinado en construcción de la
quebrada Enron en España.
Ahora bien, Iberdrola ha frenado
absolutamente sus inversiones en Latinoamérica donde en el
primer trimestre sólo dedicó 77 millones de euros
frente a los 404 millones aportados en el mismo periodo de 2002.
De ellos, 57,4 millones tuvieron como destino las nuevas centrales
mexicanas de Altamira, La Laguna II y Monterrey. Los 19,6 millones
restantes fueron dedicados al área de distribución
en Brasil, especialmente en el área de Pernambuco.
Y los ejecutivos de Iberdrola no
dejan de insistir: "Nuestras inversiones van a ir destinadas
en su mayoría a nuestro negocio principal y en España".
Latinoamérica ha pasado a mejor vida.
Asímismo, Endesa recortó
sus inversiones en un 47%. La firma se vio obligada a recortar las
partidas dentro del plan puesto en marcha por su dirección
para reducir la deuda.
En España, las inversiones
cayeron cerca del 50% mientras que en Latinoamérica la reducción
fue del 36%. El mayor recorte en esta región, cerca del 70%,
afectó al área de distribución.
No se debe olvidar que la estrategia
de la eléctrica es reducir, reducir y reducir. En el primer
trimestre, además de llegar a un acuerdo para refinanciar
la deuda de sus filiales, Enersis y Endesa Chile, la firma española
vendió diversos activos entre los que destacaron las centrales
de Canutillar y Río Maipo.
Eso sí, Endesa se libró
en 2003 de realizar más aportaciones a sus filiales de telecomunicaciones:
Auna en España y SmartCom en Chile. De esta manera, la eléctrica
dedicó 196 millones a la operadora española y 57 millones
a la chilena. Los tiempos parecen cambiar porque ambas subsidiarias
se acercan al punto de equilibrio y podrían ganar dinero
este año. Se acabó el dar más dinero, parece
que llega el momento de recibir.
A Unión Fenosa le sucedió
algo similar que a Endesa en el segmento de telecomunicaciones.
En 2002 se vio obligada a aportar 115 millones a Auna, situación
que probablemente no tenga que repetirse.
La eléctrica que preside Antonio
Basagoiti, al contrario que Endesa e Iberdrola, ha dado un impulso
a sus inversiones en este periodo, aunque la mayoría correspondieron
a sus negocios eléctricos en España. Unión
Fenosa dedicó más de 60 millones de euros a la construcción
de sus centrales de ciclo combinado en México, Tuxpan y Naco
Nogales, dos plantas que empezarán a funcionar en el segundo
trimestre.
Por último, Cepsa y Gas Natural
también redujeron sus inversiones. La petrolera en cerca
del 50%. No obstante, Cepsa, controlada en un 44% por la francesa
TotalFinaElf, apenas tiene presencia en Latinoamérica puesto
que ha dirigido su expansión hacia el norte de Africa. Aún
así, dedicó más de 11 millones de euros a sus
áreas de exploración en Latinoamérica.
Gas Natural recortó sus inversiones
un 56% hasta marzo. Aunque, en 2002, la firma gasista sí
incluyó en los resultados del primer trimestre a Enagás,
algo que no ha sucedido en este ejercicio. Claro que, pese a sumarse
las inversiones de ambas, no se alcanzaría ni mucho menos,
la cifra del pasado año. Gas Natural aportó a sus
filiales latinoamericanas un total de 26 millones de euros, de los
que un 67% se dirigieron a México.
El sector energético español
sigue recortando la inversión. Sólo Repsol parece
haber dado un impulso en un momento en el que lo importante sigue
siendo vender activos y reducir deuda.
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