Semanario
de información económica y financiera
   

Viernes 30 de mayo de 2003

 

La apuesta de las entidades europeas por la banca de inversión, ¿un error?

Por Gema Velasco

Quizá se precipitaron. Muchas de las principales entidades financieras del Viejo Continente, como Deutsche Bank, Credit Suisse o BNP Paribas, optaron hace unos años por dar un giro hacia la banca de inversión en busca de mayor rentabilidad y beneficios. Parece que la apuesta no ha salido bien.

"Muchos bancos europeos están pagando caro su cambio demasiado rápido hacia la banca de inversión", afirma Firch Rating en un reciente informe. Con esta premisa coinciden muchos expertos.

En los momentos actuales, con los mercados deprimidos y las empresas retrasando sus decisiones de inversión, el posible error estratégico es más evidente. De ello se han dado cuenta muchas entidades financieras que han comenzado a mirar otra vez hacia la banca minorista en busca de esas rentabilidades que ya no ofrece la actividad mayorista.

Aunque con diferencias entre unos países y otros, algunos expertos calculan que el Rentrabilidad sobre Recursos Propios (ROE) de las divisiones de retail de los grandes bancos europeos (entre el 15% y el 20%) es mucho mayor que el de las dedicadas a banca de inversión, lo que en el caso de los bancos universales más eficientes puede compensar la brusca desaceleración experimentada en las actividades mayoristas.

Los expertos creen que en el corto plazo los beneficios procedentes de la banca al por menor continuarán siendo elevados y sólidos. Aunque no todo son luces sobre este segmento de negocio. Las agencias de calificación, e incluso algunas autoridades monetarias como el Banco de España, están realizando una auténtica campaña para exigir prudencia a las entidades a la hora de volcarse en la concesión de créditos. En este sentido, Fitch Ratings advierte que el deterioro de la calidad de los activos podría presionar a la baja la calificación de algunos bancos europeos, en especial la de aquellos que han descuidado el control de costes y tienen los peores ratios de eficiencia.

En cualquier caso, el futuro del negocio de banca de inversión en el corto plazo es bastante más oscuro. La mayoría de los analistas no prevé, dadas las condiciones del mercado, que la actividad en este área se recupere en 2003.

Aún siendo el panorama para el sector financiero en general bastante incierto y poco halagüeño, en el último mes se ha apreciado, según algunos informes, una mejor evolución de las cuentas de los principales bancos europeos, pero algunos analistas advierten que este avance, sobre todo el de las entidades centradas en banca de inversión, no se ha sustentado en una mejora de las fundamentales básicas si no en unas cifras que no serán recurrentes en los próximos trimestres al estar basadas en peores ingresos pero con mejores costes y menos provisiones.

Las cifras de los tres primeros meses del año muestran el lastre que ha supuesto para algunas entidades su apuesta por la banca de inversión. Deutsche Bank, por ejemplo, perdió en el primer trimestre del año 219 millones de euros frente a una ganancias en el mismo periodo del año anterior de 597 millones de euros. En este caso su división de banca de inversión y corporativa obtuvo unos contundentes ingresos de 1.445 millones, pero este resultado estuvo apoyado en la realización de unas plusvalías por valor de 500.000 euros procedentes de la desinversión en Global Securities Services.

En el caso de Credit Suisse, su gran apuesta, el banco de inversión CSFB, le ha dado más disgustos que alegrías, aunque en el primer trimestre del año, gracias a un contexto financiero un poco más favorable, volvió por fin a los números negros con un beneficio de 161 millones de dólares (133 millones de euros) frente a unas pérdidas de más de 800 millones en el mismo periodo del año anterior.

El resultado de BNP Paribas se redujo casi un 6% hasta los 962 millones de euros, de esa cantidad casi la mitad procede de su división de banca de inversión cuyo resultado cayó algo más del 3%.

Aunque hayan mejorado un poco en los últimos meses las condiciones para el negocio en los mercados globales de capitales, lo cierto es que existen muchas dudas sobre su futura evolución por eso son muchas entidades las que a través de desinversiones han comenzado a dar marcha atrás en su apuesta por la banca de inversión. El último caso es el de la firma germana WestLB tras haber perdido el pasado año 1.200 millones de euros, además de tener otro tipo de problemas con las autoridades reguladoras, y de estar obligada a enfrentarse a partir de 2005 a una difícil situación: la pérdidas de las garantías estatales (debido a que se trata de un landesbank, similar a las cajas de ahorros españolas) que hasta ahora le permitían pedir prestado en los mercados a un coste entre un 1% y un 2% inferior al de sus colegas alemanes.

Pero además de la lógica búsqueda de los beneficios, existe otro motivo que ha alentado la vuelta al negocio bancario tradicional. Ahora la actividad pura de intermediación es más atractiva en términos de consumo de capital. Según advierten algunas agencias de calificación, el nuevo ratio de capital (BISII) que prepara el Banco Internacional de Pagos (BIS) reducirá el volumen de recursos propios exigidos en muchos bancos minoristas, lo que será un aliciente para desarrollar de nuevo esta línea de negocio.

Como pasa siempre, el hueco que dejan unos enseguida lo intentan aprovechar otros. Este es el motivo que ha empujado a algunas firmas a seguir la estrategia contraria. Hay entidades que están aprovechando la retirada de algunos bancos en determinados nichos de negocios para tomar posiciones a la espera de que lleguen tiempos mejores.

Un caso es el de UBS, que se está haciendo fuerte en el mercado de divisas ahora que los inversores han vuelto a prestar atención a la negociación de monedas tras la brusca depreciación del dólar. Los gestores de UBS afirman satisfechos que gracias a la volatilidad hay gran interés por parte de los clientes, mucha demanda y cantidad de ingresos.

Otro ejemplo es el del propio Deutsche Bank. El banco germano está expandiendo su unidad de commodities (mercados en los que se negocian bienes a granel como metales, petróleo o alimentos) ante la huída de muchos actores en este mercado tras el escándalo del caso Enron. "Es un buen momento para entrar ahora que otros salen", afirman desde la entidad.

¿Banca mayorista o minorista? La polémica actual podría resultar infructuosa ya que la mayoría de las grandes entidades financieras europeas son bancos universales, "más por necesidad que por propia convicción", según afirmaba recientemente un banquero español. Y la supervivencia de estas entidades no depende tanto de la estrategia elegida en un momento dado, si no de la capacidad para compensar los posibles menores ingresos con reducción de costes y aumentos de la eficiencia.

EUR INT BYS FZM

   

Edita Asesores de Publicaciones S.L.