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Viernes
20 de junio de 2003
Se
consolida la recuperación iniciada a finales de 2002
Los
inversores internacionales vuelven a confiar en la región
Por
Gema Velasco
Los
capitales vuelven a fluir hacia Latinoamérica, al menos los de corto
plazo, al son de lo que parece el inicio de un proceso de recuperación
económica. En 2003 el PIB de la región crecerá un 2% gracias en
parte a una mejora de las condiciones y el acceso a la financiación.
Latinoamérica
ha comenzado a despegar. Muchas de las incertidumbres que pesaron
sobre su economía, como las elecciones argentinas, han desaparecido,
y las variables económicas empiezan a enderezarse. ¿El resultado?
Los inversores han vuelto a confiar en la región.
La
prima riesgo-país de la deuda externa del subcontinente se ha reducido
desde los 1.300 puntos básicos del otoño de 2002 hasta los 850 del
inicio de segundo trimestre de este año. Pero no es sólo mérito
de las economías de estos países: la desaceleración del crecimiento
del mundo desarrollado también ha contribuído a hacer más atractivas
y rentables las inversiones en Latinoamérica.
Esta
circunstancia ha permitido a países como Brasil y México realizar
emisiones de bonos a largo plazo. El acceso a la financiaciación,
junto a la previsible mejora del comercio internacional, son dos
de los factores externos en los que se apoyará el crecimiento de
la región este año. Según algunas estimaciones el PIB de Latinoamérica
crecerá un 2% en 2003.
Pero
no todo ha mejorado. El subcontinente sigue sin atraer flujos de
inversión directa extranjera, una circunstancia que preocupa a algunos
expertos. La falta de proyectos foráneos de inversión ha reducido
la demanda de divisas latinoamericanas lo que explica la debilidad
subyacente de estas monedas, que parecen fuertes debido a la caída
del dólar pero no lo son tanto si se las compara con el euro.
No
obstante, los mercados cambiarios están en estos momentos estabilizados
lo que ha permitido la adopción de políticas monetarias expansivas
que han tirado a la baja de los tipos de interés, incluso en Brasil
donde recientemese el Banco Central
redujo en medio punto la tasa Selic (26%).
Esta
tendencia a la baja de los tipos de referencia se mantendrá a lo
largo del año, evolución que será posible gracias a la buena marcha
de los precios. Se espera una inflación media para la región en
2003 del 10,6% frente al 12,2% de 2002. La reducción de los tipos
podría compensar el impacto en el crecimiento de unas políticas
fiscales que en general serán restrictivas ya que así se estipula
en los programas de ajuste que la mayoría de
países han firmado con el FMI.
A
parte de los factores domésticos,
el crecimiento de los países latinoamericanos también estará pendiente
de los precios del petróleo y materias primas, y del desarrollo
económico de EEUU y Europa.
En
Argentina, tras
las elecciones generales en las que se erigió como presidente Néstor
Kirchner (con el apoyo popular más bajo de la historia) son muchos
los retos a los que se enfrenta Argentina. El más inmediado de ellos,
la renovación del acuerdo con el FMI. La reorganización de la deuda
externa en suspensión de pagos y la reestructuración del sector
bancario son otros de los desafíos que quedan pendientes, y de los
que en buena parte depende el ansiado acuerdo con el Fondo. También
para los inversores extranjeros la presidencia de Kirchner ofrece
retos.
El
mandatario argentino parece haber planteado como estrategia la creación
de un Estado más intervencionista. Una de las consecuencias de este
planteamiento ha sido la imposición de un recorte gradual de las tarifas de los servicios públicos,
actitud que ha generado suspicacias entre algunas firmas extranjeras
presentes en el país.
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