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Viernes, 27 de junio de 2003

 

Carlos Jiménez Macías, portavoz del Partido Revolucionario Institucional de México (PRI)

"Cuando el PRI perdió el poder, recuperó su independencia y sus raíces"

Carlos Jiménez Macías es candidato al Congreso de México en las elecciones legislativas del próximo 6 de julio. El portavoz priísta tiene una larga trayectoria política a sus espaldas: fue dos veces senador y diputado federal, además de haber sido, entre otras cosas, dirigente de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) y presidente del Congreso del Trabajo y secretario adjunto a la Presidencia del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI. En una larga conversación telefónica con Americaeconomica.com, Jiménez Macías habla de cómo el PRI ha cambiado en los últimos tres años, tras haber perdido la Presidencia de México a manos de Vicente Fox. El portavoz de la principal fuerza opositora de México expone también el programa de su partido y tacha al Gobierno de Fox de derechista y neoliberal.

Por Michela Romani

- Señor Macías, el PRI se acerca a su primer test electoral de ámbito nacional desde que perdió el poder en 2000. ¿Con qué programa volvéis a pedir el voto de los mexicanos?

- En primer lugar, nos comprometemos a formar un grupo parlamentario que sea capaz de negociar y pactar con las otras fuerzas políticas para que por fin se puedan realizar las reformas estructurales que necesita el país. El Gobierno de Vicente Fox ha demostrado no tener ninguna capacidad para lograr acuerdos y hacer que las reformas avancen.

- ¿Cuáles son las reformas que el PRI considera prioritarias para México?

- Hay que reformar la estructura del Estado, modernizarla. Esto implica, para empezar, innovar el Poder Legislativo. México ya es una democracia madura y el Congreso debe llegar a ser más fuerte, tener más poderes. El PRI es partidario de trasformar el trabajo en las comisiones para que sea más fácil lograr los acuerdos. También pensamos que el Parlamento tiene que tener más voz en la redacción del Presupuesto del Estado. Además, es urgente que el Poder Judicial sea independizado del Ejecutivo. Los nombramientos de los jueces no pueden seguir siendo una competencia del Gobierno, la Justicia debe ser independiente. Mientras que no haya esta independencia, es difícil luchar contra la burocracia y la corrupción y hacer que la Justicia funcione.

- ¿Cuál es la posición del PRI sobre la reforma Energética?

- El país necesita que se modernice el sector de la energía y el petróleo, pero no en los términos de privatización en los que la propone el Partido de Acción Nacional (PAN). La electricidad y el crudo aportan la mayoría de los recursos que ingresan en las cajas del Estado. Sin embargo, estos sectores no se quedan con los recursos necesarios para modernizarse, renovar sus infraestructuras e invertir.

- ¿Estáis de acuerdo con el Gobierno sobre la necesidad de permitir la inversión privada en estos ámbitos económicos?

- Sí, la inversión privada es bienvenida.

- ¿También la de las compañías extranjeras?

- Siempre y cuando el Estado conserve la mayoría del capital. Nos oponemos firmemente a que el poder público pierda el control sobre estos sectores que son vitales para la economía del país.

- Un tema caliente: la reforma fiscal...

- México necesita una reforma fiscal profunda y de fondo. Me explico: hay que trabajar para lograr la redistribución de la carga impositiva y modernizar los mecanismos de recaudación. El Gobierno se limita a proponer subidas de los impuestos sobre los alimentos y las medicinas y el PRI no aceptará nunca este planteamiento. Para que Hacienda funcione, es preciso descentralizar la recaudación de algunos impuestos y dotar a los estados de mayor autonomía fiscal.

- Muchos analistas destacan que el país también necesita reformar su legislación laboral.

- Sin duda. Las leyes laborales se han quedado antiguas, ya no responden a las exigencias que plantea la globalización. Los contratos que regulan el trabajo deben ser revisados. Pero el PRI no quiere que la flexibilización se trasforme en un arma contra los trabajadores, no queremos que los asalariados pierdan su poder adquisitivo, ni los derechos que han conquistado a lo largo de los años.

- Los problemas de los que usted habla no se han generado en los últimos tres años. Evidentemente el PRI tiene parte de la responsabilidad de que las cosas estén como están.

- No lo discuto. Mi partido está reconociendo muchos de los errores que ha cometido en sus pasadas gestiones. Es como si haber perdido las elecciones (en julio de 2000) nos hubiera hecho ganar en independencia. Ahora volvemos a estar cerca del pueblo, a recuperar nuestras raíces.

- ¿Qué opina el PRI de la petición de los campesinos mexicanos de revisar el apartado agrícola del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan)?

- Seguramente, el Tlcan necesita ser revisado, pero siempre en los límites que impone el tratado que se ha firmado y través de negociaciones con EEUU y Canadá. Nosotros partimos del presupuesto de que la globalización es un hecho que no se puede negar. Y sin embargo, también es un hecho que las naciones pobres son casi siempre las que se llevan la parte peor, sobre todo si la globalización es gestionada bajo una perspectiva neoliberal. Es verdad que el Tlcan ha proporcionado más inversiones a México, pero también es cierto que estos recursos no se han dirigido al campo.

- ¿Cómo evalúa la gestión del Gobierno del problema del campo mexicano?

- Fox ha retirado todos los subsidios estatales a la agricultura y el PRI considera que esto es un error. Los Gobiernos de derecha y neoliberales consideran las ayudas al campo como si se tratara de beneficencia, pero no es así. Los subsidios deben traducirse en inversiones que mejoren la rentabilidad del campo. Sin embargo, no podemos echar toda la culpa de los problemas de la agricultura mexicana a esta Administración. Son más de 20 años en los que el campo en nuestro país está abandonado y esto tiene que cambiar. El PRI propondrá que el presupuesto del próximo año tenga una mayor caracterización social, con especial resguardo para los campesinos.

- ¿Cuál es la posición del PRI sobre el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA)?

- El PRI ha estado siempre de acuerdo con el ALCA. Pero la experiencia del Tlcan ha evidenciado una serie de problemas y dificultades que no queremos que se repitan con el ALCA. La apertura de los mercados no puede ser guiada por una visión de economía de mercado a ultranza. Las negociaciones sobre el ALCA tienen que incorporar un trato diferente para las economías más débiles. Además, el PRI está preocupado de que México descuide sus relaciones comerciales con otras áreas para concentrarse en el ALCA. Nuestro país tiene un Tratado de Libre Comercio (TLC) con la Unión Europea (UE) y tiene que diversificar sus relaciones comerciales.

- Después de la elección de Lula da Silva en Brasil, la integración latinoamericana está recibiendo un impulso muy fuerte. ¿Qué perspectivas abre esta situación?

- Sinceramente, considero que el de Lula es un propósito espléndido, pero la integración latinoamericana está muy lejos de llegar. Es difícil, porque los países de la región somos muy diferentes por cultura y economía. Las naciones del Sudamérica tienen rasgos muy diferentes a las de Mesoamérica, que en sus raíces tienen otras civilizaciones indígenas y han evolucionado de forma muy distinta. Con Brasil, además, tampoco compartimos el idioma. No estoy diciendo que no se tenga que apostar por la integración regional, sino que es una meta difícil. Yo participé en el Consejo Asesor del Tlcan... y sé cuánto pueden llegar a ser de complicadas las negociaciones sobre cuestiones de apertura de los mercados e integración.

- Si ustedes gobernaran, ¿cómo afrontarían el problema de los indígenas?

- La Ley Indígena no ha solucionado los problemas de estas miles de personas que viven en condiciones de exclusión y pobreza. El conflicto armado de Chiapas está parado desde hace años y es el momento de enfrentarse a esta cuestión aportando soluciones globales. El PRI y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) trabajarán juntos en el Congreso para impulsar una ley de impacto estructural. En las zonas habitadas por los indígenas faltan infraestructuras de todo tipo. Hay que trabajar para dotar a esta gente de infraestructuras de transporte, comunicación, educación e hidráulicas. Los pueblos indígenas pueden y deben integrarse en el tejido social y económico de México, manteniendo sin embargo su especificidad cultural. La diferencia no genera exclusión, la pobreza sí.

- ¿Qué opina del Plan Puebla Panamá (PPP, el proyecto del presidente Fox para impulsar las economías de los países centroamericanos y los estados más pobres del sur de México)?

- El PPP es una buena propuesta pero está concebido de manera demasiado ambiciosa y, de hecho, todavía no ha logrado ningún resultado concreto. El PAN se ha dejado envolver en la burocracia que tanto ha echado en cara a nuestro partido. Todavía no se ha encontrado ninguna fuente de financiación privada para poner en marcha los proyectos del PPP y además el Gobierno parece restar importancia cada vez más a este asunto. En esto también la Administración de Fox ha demostrado ser un Gobierno solamente de imagen. Todo lo que hacen, lo hacen para aparentar, hacerse publicidad, pero finalmente no hacen nada de concreto.

- Con respecto a este asunto, explíquenos algo de la polémica que hay en el país sobre los anuncios electorales del Gobierno.

- Es sencillo. El Ejecutivo de Fox está utilizando unos espacios de propaganda institucional para hacer campaña al PAN. El instituto Federal Electoral (IFE) es el único ente que puede poner un freno a esta situación. El PRI ha interpuesto una demanda ante el IFE para que obligue a Fox a retirar estos anuncios. El oficialismo asegura que su campaña es legal basándose en la reglamentación interna de la Secretaría de Gobernación, pero ninguna normativa interna puede estar por encima de las leyes. Desde 2002, México tiene un Gobierno mediático y con poco acierto. El PRI ha realizado un estudio que revela que la Administración federal ha gastado, sólo en los últimos dos meses, unos 7.000 millones de pesos (586 millones de euros) en propaganda electoral. Con este dinero, sólo para hacer un ejemplo, se hubieran podido construir 48.000 viviendas protegidas.

- El IFE ha impuesto al PRI una multa enorme por el escándalo del Pemexgate. ¿Vais a tener problemas de financiación?

- Sí, y de hecho ya los tenemos. Nos han impuesto una multa de un millón de pesos (83.700 euros) y desde principios de junio hemos dejado de recibir las financiaciones estatales. Sólo recibimos los 800.000 pesos anuales (67.000 euros) para la campaña política. Sin embargo, ya hemos puesto en marcha un programa de autofinanciación: "El Peso de la Militancia". Hemos apelado a la unidad y a la fortaleza de nuestra militancia para salir de esta situación. El programa tiene el respaldo del IFE y se pondrá en marcha el próximo 9 de julio, inmediatamente después de las elecciones. Si cada militante decide aportar un solo peso al día, tendremos los recursos suficientes para seguir adelante. Habrá momentos difíciles, pero también es verdad que el viejo PRI era un partido que gastaba mucho. Y ahora estamos cambiando también en este aspecto.

- Tanto el PRI como el PAN, las dos principales fuerzas políticas del país, han tenido o están teniendo problemas judiciales relativos a la financiación de sus campañas. ¿No cree que la legislación en esta materia debería ser reformada?

- Si, y además es una visión que comparten también otros partidos. En primer lugar, hay que reglamentar los tiempos de la campaña electoral. México está en campaña desde el pasado mes de noviembre. Esto implica unos gastos insostenibles para las fuerzas políticas. El IFE tiene que intervenir para reducir los tiempos de campaña. También de las campañas internas de los partidos para las elecciones primarias.

- A propósito de los procesos de selección interna, ¿qué opina de los rumores que sitúan a la primera dama, Martha Sahagún, como posible candidata del PAN para las presidenciales de 2006?

- Marta Sahagún es una mujer inteligente y activa. Pero ha asumido un rol excesivamente protagónico en la vida política mexicana. Su presencia está generando un conflicto en el PAN. El presidente de este partido, hace unos meses hizo un elenco de seis posibles candidatos para suceder a Fox y la primera dama no estaba. Inmediatamente han comenzado a circular rumores de que Sahagún se habría molestado. Yo no sé si se presentará. Pero estoy seguro de que el rol de las primeras damas tiene que ser revisado, en toda América Latina. ¿Hasta dónde es lícito que se metan las esposas de los presidentes? Marta Sahagún se mete en todos los asuntos políticos y la culpa es de Fox, que siempre la nombra cuando no viene a cuento y va diciendo que comparte con ella todas las decisiones importantes. Estas son sus cosas personales y no veo por qué tenga que hacerlas públicas. Creo que los ciudadanos tienen derecho a ser gobernados por quienes hayan votado, no por sus esposas.

MXC PLT

   

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