Viernes 29 de agosto de 2003

El principal obstáculo para la fusión
entre BellSouth y AT&T es el precio

BellSouth parece dispuesta a adquirir AT&T en su intento por crecer en el mercado de telefonía larga distancia. Ahora bien, la baby bell se ha encontrado con un obstáculo. Los directivos de AT&T han pedido un precio de 26 dólares por acción, un 20% más caro que su cierre bursátil de ayer.

De momento, BellSouth se niega. Según Bloomberg, que cita fuentes cercanas a las dos operadoras, si AT&T no cede, la baby bell podría descartar la operación y centrar sus objetivos en WorldCom, ante el eventual levantamiento de su quiebra en octubre.

Para BellSouth, la compra sería decisiva porque reforzaría su presencia en ese segmento empresarial. Y ahora es factible. AT&T ha perdido más de la mitad de su tamaño bursátil tras la segregación de AT&T Wireless y la venta de su filial de banda ancha a Comcast. En estos momentos, su capitalización bursátil y su deuda es de 17.100 y 17.500 millones de dólares, respectivamente, mientras que BellSouth vale en bolsa 46.800 millones, y tiene un endeudamiento de 15.400 millones.

Ante las autoridades de la Competencia, más propensas ahora a aprobar las operaciones corporativas, BellSouth haría valer la fusión de Bell Atlantic y GTE que dio lugar a Verizon o la de Qwest y US West. El movimiento sería una vuelta atrás.

BellSouth fue una de las baby bells (junto a Bell Atlantic, SBC, PacTel, Nynex o Snet), que surgieron de la segregación de AT&T de sus filiales de telefonía local en 1984, obligada por los reguladores.

TTC USA

 

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