Miércoles 3 de septiembre de 2003

Kirchner reitera que el FMI tiene sus responsabilidades en la crisis de Argentina

Mientras la delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI) negocia en Buenos Aires un acuerdo de medio plazo con el Gobierno argentino, el presidente Néstor Kirchner ha vuelto a pedir al organismo multilateral que reconozca sus responsabilidades en la crisis que azotó al país en 2001. El mandatario afirmó que en la década de los 90 el Fondo alentó las políticas económicas que llevaron el país a la crisis. Sin embargo, Kirchner manifestó que las negociaciones con el organismo multilateral siguen en pie.

Estas ásperas declaraciones confirman que el Gobierno argentino continúa resistiéndose a las demandas del FMI para que la economía argentina alcance un mayor superávit primario (diferencia entre los ingresos y los gastos públicos, excluído el pago de intereses de la deuda externa). Argentina acepta un objetivo de superávit primario del 3% del PIB mientras que el FMI ha llegado a presionar para que la meta alcance incluso el 4,5%.

Kirchner no informó sobre los eventuales avances que se hayan logrado, pero dijo que las conversaciones siguen. Además el presidente reiteró que su Gobierno está dispuesto a negociar metas que sean sostenibles para el país.

Los mensajes sobre la posibilidad de que haya acuerdo son contradictorios. Kirchner parece estar jugando la baza de tratar, con sus críticas, de forzar al FMI a cerrar el mejor acuerdo posible para Argentina y otros, como el jefe de Gabinete de Argentina, Alberto Fernández, lanzan mensajes un tanto contrapuestos. Por un lado, Fernández parece querer tranquilizar (a los mercados, parece) al manifestar que "en la negociación con el FMI, las cartas están echadas, estamos trabajando muy bien y llegando a puntos de acuerdo definitivo", mientras que por otra parte, subraya que el Gobierno "no afectará sus reservas" para pagar el vencimiento de 2.900 millones de dólares del próximo 9 de septiembre.

Los analistas financieros no paran de hacer cábalas sobre lo que puede suceder el 9 de septiembre. Los expertos de Dresdner Kleinwort opinan que hay una creciente posibilidad de que en ese día "D" no se alcanzará un nuevo acuerdo entre ambas partes y que tendrá que surgir algún tipo de "caramelo" para que Argentina no declare en default esa deuda con el FMI.

También podría ser que esos 2.900 millones de dólares se pagasen con parte de las reservas del Banco Central, a pesar de las negativas del Gobierno en ese sentido, o que el Fondo concediera a Argentina algunos días más de gracia. Aunque este último extremo está absolutamente prohibido por la reglamentación del Fondo, sí podría implementarse algún tipo de solución intermedia como la concesión de un "préstamo puente".

El escenario más probale es, según buena parte de los analistas, que se alcance un acuerdo pocos días después del 9 de septiembre, ya que a ambas partes les interesará reorientar las discusiones hacia un acuerdo provisional si el convenio de medio plazo resulta finalmente imposible de alcanzar.

RGT PLT MCR

 

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