| Viernes
29 de agosto de 2003
Crisis
en la Concertación
La
Democracia Cristiana de Chile tensa las relaciones con sus socios
de Gobierno
Por
José María G. Langa
A lo largo de las últimas semanas,
el Partido Demócrata Cristiano de Chile ha comenzado toda una estrategia
de presión al Gobierno para lograr que el próximo candidato a la
presidencia del país en las elecciones de 2006 sea un democristiano.
La Democracia Cristiana de Chile
(DC) ha comenzado a tensar las relaciones políticas entre los partidos
que integran la Concertación (coalición de partidos que sostiene
al Gobierno de Ricardo Lagos).
La proximidad de unas elecciones
municipales en 2004 y la celebración de un homenaje al ex presidente
Salvador Allende en el Palacio de la Moneda, han servido a los democristianos
para plantear un órdago a la Concertación: apoyo sin fisuras al
Gobierno de Ricardo Lagos a cambio de que el próximo candidato a
la presidencia del país sea un democristiano.
Personajes importantes de la Concertación
han reconocido que la DC lleva días insistiendo sobre este asunto
a distintos portavoces del Gobierno.
El próximo año se celebrarán en Chile
elecciones municipales. Como
en otras ocasiones, desde que se recuperó la democracia en el país
hace 13 años, los partidos de la Concertación: Democracia Cristiana
(DC), Partido por la Democracia (PPD), Partido Radical Socialdemócrata
(PR) y Partido Socialista (PS), se ponen de acuerdo para establecer
un cupo de candidatos que representen a la coalición en los diversos
ayuntamientos o comunas (como son denominados en Chile los consistorios
municipales).
En una localidad, el representante
de la Concertación puede ser un socialista, mientras que en otra
puede serlo un democristiano, un radical o un socialdemócrata. Sin
embargo, ahora la DC ha puesto en peligro este acuerdo.
El presidente democristiano y jefe
del Senado, Alfonso Zaldívar, ha ordenado a los miembros de su partido
que no acudan al encuentro de presidentes de comunas de la Región
Metropolitana de Santiago que celebrará la Concertación el seis
de septiembre. Zaldívar no está dispuesto a aceptar el nuevo reparto
de candidatos, el cual implica que la DC obtenga el 40% de los cabezas
de lista.
El jefe de los democristianos quiere
que sea el 50% y para ello recuerda que previamente había firmado
un acuerdo con el ex presidente del PS Camilo Escalona.
Desde el PS y el PPD se considera
la cantidad de candidatos como "razonable" y recuerdan que en los
comicios de 2000 los conservadores se quedaron con el 36% de los
candidatos.
Polémico homenaje a Salvador
Allende. Otro de los asuntos que ha sido utilizado por la DC
como instrumento de presión ante los otros miembros de la Concertación
es el homenaje planeado para el 11 de septiembre por el Palacio
de La Moneda al ex presidente Salvador Allende.
Cuando el presidente de la República,
Ricardo Lagos, convocó a toda la Concertación al acto, los democristianos
se negaron rotundamente. Zaldívar salió también a la palestra y
afirmó que no acudiría al homenaje. De esta forma, peligraba la
asistencia de otros miembros democristianos, como es el caso de
los seis ministros que el partido mantiene en el Ejecutivo.
El que hoy es jefe de la DC fue duramente
criticado por el Gabinete de Allende. Zaldívar fue ministro de Hacienda
antes de la toma de posesión del presidente socialista en 1970 y
pronosticó un oscuro panorama económico de la mano del próximo Gobierno.
Fue por ello por lo que recibió fieras críticas. Treinta años después,
Zaldívar todavía guarda cierto resquemor y calificó de "hipocresía"
el acudir a los actos de homenaje a Allende.
Finalmente, la intervención de Lagos
ha vuelto a ser determinante. En una estrategia brillante, el mandatario
dividió en dos actos diferentes la conmemoración de los 30
años desde la desaparación del ex presidente Salvador
Allende. Por un lado convocó para el 10 de septiembre el descubrimiento
de una placa y una pintura en honor del ex presidente socialista
y, por otro, citó para el día
11, un edulcorado acto de "reivindicación republicana" que "no chirríe"
a ningún partido.
Lagos llamó por teléfono a Zaldívar
y le explicó sus planes. De esta forma ha conseguido que la DC acepte
el homenaje del día 11.
En cualquier caso, los democristianos
no han cesado de arremeter contra los elogios que en los últimos
días los socialistas han brindado a Allende.
Críticas de Eduado Frei.
En toda esta pugna interna hay un "presidenciable" que suena con
fuerza. Se trata del senador vitalicio y jefe del Estado chileno
de 1994 a 2000, Eduardo Frei.
El pasado martes Frei realizó unas
declaraciones a la prensa destinadas a autopostularse como candidato.
"Lagos es el presidente, tiene su programa de Gobierno, tiene sus
proyectos, tiene sus metas, pero la gente se pregunta: ¿Y después
qué? Y ahí es donde hace falta y hay un vacío de parte de la Concertación",
aclaró el ex mandatario.
En este sentido, Frei criticó las
divisiones internas entre los partidos de la Concertación: "No tenemos
un proyecto de futuro, siempre estamos discutiendo los temas del
pasado y así no vamos avanzar. El gran vacío de liderazgo en el
país es porque no tenemos una visión compartida ni un proyecto político
en Chile en los próximos años, una vez termine el mandato del presidente
Lagos, al que tenemos que apoyar y consolidar, que termine exitosamente
como lo está haciendo", añadió el senador vitalicio.
Las declaraciones de Frei llegaron
a oídos de los asesores del presidente Lagos, quien, sin mencionar
al senador, defendió que en los últimos 13 años, "lo que se ha hecho
ha sido dar progreso a Chile".
Desde que Ricardo Lagos llegó al
poder en 2000, las luchas internas en la concertación no han cesado.
Los problemas que implica una coalición de partidos tan distintos
se han acrecentado en los últimos meses. A pesar de que estas semanas
han sido los democristianos los que han protagonizado las trifulcas,
los socialistas no se han quedado atrás. A mediados de agosto, el
PS se ponía frente al Gobierno en una huelga general.
En la disyuntiva de apoyar al Gobierno
o hacerse eco de las disidencias internas a favor del paro, el PS
decidía ponerse del lado de la poderosa Central Unitaria de Trabajadores
(CUT), el mayor sindicato del país, y respaldó la huelga.
Antes de que comenzase la jornada
de protesta el 13 de agosto, la dirección del partido emitía un
ambiguo comunicado en el que respaldaba las reivindicaciones de
los trabajadores. Además, en declaraciones al periódico La Tercera,
el presidente del PS, Gonzalo Martner, calificaba la jornada de
protesta como "legítima".
La huelga tuvo menor respaldo del
esperado y el Gobierno salió reforzado. Sin embargo, en La Moneda
no olvidan esta traición del PS.
Con todos estos antecedentes, el
futuro de la Concertación de partidos es confuso. El propio Lagos
es consciente del peligro de ruptura, por lo que puede que al final
ceda a las presiones de la DC y apoye un futuro candidato demócratacristiano.
Otra cosa es que los miembros del resto de partidos estén de acuerdo.
CHL PTC
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