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Viernes, 29 de agosto de 2003

 

Hugo Chávez, presidente de la República Bolivariana de Venezuela

"El poder mediático utiliza la guerra psicológica
contra la clase media venezolana
"

El presidente de Venezuela asegura que no "moverá una paja" para que se celebre el Referéndum Revocatorio que, de triunfar, podría sacarle del poder. Chávez también arremete contra "el poder mediático" de los medios de comunicación de su país a los que acusa de "guerra psicológica", de bombardear a la población, de repetir mentiras y de decir cosas como: "el presidente es un loco". En referencia al golpe de estado del año pasado, el mandatario venezolano afirma que su permisividad de 2002 ya quedó atrás.

Por Norma Domínguez

- Supongamos que se celebra el Referéndum Revocatorio. Si ustedes creen que ganarían cómodamente las elecciones, ¿no piensa que aceptando el desafío de ir a elecciones e imponiéndose, reforzaría y validaría de una vez su Gobierno y la oposición ya no tendría nada que hacer?

- Ese puede ser un escenario, pero claro que ese escenario del Referéndum Revocatorio le corresponde activarlo a la oposición. Yo no voy a mover una paja para que ese haga ese Referéndum. Si ellos logran cumplir con ese requisito constitucional, iríamos a un Referéndum Revocatorio y nosotros estamos seguros de que les ganaríamos. Y si eso ocurre, de esa manera, sería una buena oportunidad. Para ellos sería una nueva derrota y para nosotros una nueva victoria a la cual habría que sacarle el máximo provecho político. Y seguramente podríamos hacer un relanzamiento, hacer un llamado a la oposición, convocarlos a la calma para que terminen de aceptar que hay una Constitución, que hay un gobierno legítimo y que las normas de la democracia dicen que el ganador tiene el derecho a gobernar. Y también les diríamos que la oposición tiene el derecho a criticar y a oponerse, pero en el marco de la Constitución. Y los empresarios tienen todas las libertades económicas garantizadas, pero que no se metan a la política, y menos a la política golpista. Que los medios de comunicación tienen todos los derechos garantizados, a la libertad de expresión, al trabajo... pero que no se pongan a hacer trabajo político de oposición y conspiración y que se dediquen a informar con la verdad. Que los militares estén en sus cuarteles trabajando por la Fuerza Armada, por el pueblo y en los programas sociales que el Gobierno impulse. Creo que sí, que sería un escenario muy positivo para fortalecer el camino hacia la paz. De todos modos no creo que en 2003 se llegue a hacer el Referéndum Revocatorio porque el fin de año está a la vuelta de la esquina y faltan cumplir muchos procedimientos como validar las firmas, chequearlas, etc.


- ¿Cómo se imagina los próximos meses del Gobierno, mientras se define el tema del Referéndum?

- Me imagino continuando lo que hemos estado transmitiendo. Haciendo un gran esfuerzo real, concreto y comunicacional. Desde que llegue a Venezuela no voy a descansar nada, voy a trabajar, a entregar tierras, a activar obras públicas, de vivienda...
Es decir, me imagino un Gobierno cuyo mensaje sea que estamos trabajando, gobernando y que estamos tomando acciones para solucionar los graves problemas del país, sobre todo los de la pobreza.
Creo que los próximos meses van a ser de una recuperación económica sostenida. Acabo de ver informes del Banco Central de Venezuela que dicen que ya la economía (la manufactura, la construcción, los sectores productivos) ha comenzado a recuperarse. El precio del petróleo está en 25,5 dólares, la producción en 3,15 millones de barriles diarios, hemos retomado planes de vivienda, los planes agrícolas. Estamos batiendo récord de producción de arroz este año, por ejemplo.
El país va a seguir y vamos a ir dejando atrás todas estas corrientes fascistas que cada día siento que se van minimizando más.
Me imagino un país que va a seguir su marcha en base al proyecto bolivariano.


- Está cumpliendo la mitad de su mandato y es un buen momento para hacer un balance y evaluar lo que está pasando actualmente en Venezuela con la oposición. ¿Cómo vive esta situación?

- Vivo esta situación con una permanente atención, tratando de ser analítico al respecto e intentando mirarla con la mejor lente posible para tratar siempre de estar en el fondo de la verdad. Tú me hablas de los tres años de gobierno. Lo veo como con mucho optimismo y también con mucha autocrítica para ver dónde hemos fallado.
Estamos preparando, para cuando lleguemos a Caracas, una serie de comunicados, de programas, de eventos, de reuniones para evaluarnos, para reimpulsar cosas que no han funcionado bien. Además lo veo con realismo, con dedicación y mucha pasión en lo que estamos haciendo. Sin la pasión es imposible que uno pueda enfrentar ciertas cosas.

A la actitud de la oposición y su intento permanente de más marchas, concentraciones y su pretensión de entregar unas firmas que a todas luces son ilegales, porque no fueron recogidas según los procedimientos constitucionales, lo veo con preocupación y con decisión de enfrentar cualquier intento de alteración de la paz pública, del orden público, de la estabilidad del país. Ya lo he dicho antes: aquel Chávez permisivo de 2002 quedó atrás.


- ¿Eso qué significa?

- Yo estoy obligado a tomar acciones a tiempo y con la contundencia requerida para evitar que movimientos desestabilizadores, que movimientos golpistas o fascistas puedan echar adelante sus planes. Pero tengo esperanzas. Sobre todo cuando recojo las noticias de Venezuela y veo que la oposición hizo su marcha y su concentración (decían que iban a ir un millón de personas) a la que ellos dicen que fueron 600.000 manifestantes, pero terminaron siendo unos 30.000. De todos modos, el hecho de que haya ocurrido esa marcha, esa concentración, sin ningún tipo de alteración del orden público y sin un solo herido, nos da razón para ser optimistas y sentir que el país continúa buscando la estabilidad definitiva y la paz duradera, más allá de todos los conflictos que, por supuesto, seguirán ocurriendo.

- ¿Venezuela es democrática?

- Claro que es democrática. Venezuela no era democrática. En nuestro país hubo de 1958 a 1998 una llamada "democracia" que era muy sui generis, que le negaba a la mayoría los derechos fundamentales. Una democracia que permitió la corrupción más grande que se recuerde en la historia venezolana, que favoreció el enriquecimiento de unas elites y unas minorías y echó a la pobreza y al subdesarrollo a la gran mayoría de los venezolanos. Una democracia que le expropió al pueblo sus derechos fundamentales: la salud, la educación, la vivienda, el trabajo... es decir, la vida.


- Hábleme entonces de ésta democracia venezolana, la de ahora...

- Hoy en Venezuela se ha iniciado una nueva era dentro de ese rumbo democrático. Ahora nosotros estamos construyendo un nuevo modelo democrático que es representativo, porque yo soy, y fui elegido, representante del pueblo, pero eso no es suficiente para que haya democracia. Un gobierno democrático no sólo debe ser elegido democráticamente, también debe gobernar democráticamente: con el pueblo y en función de los intereses del pueblo.

Hoy, como nunca antes, hay un Gobierno en Venezuela que gobierna aferrado a los intereses del pueblo, a los intereses de las mayorías y esa es una de las características más firmemente democráticas de nuestra gestión. No es un gobierno entregado a unas minorías privilegiadas.

Sólo para poner algunos ejemplos, en estos tres años que hemos cumplido, hemos llevado el presupuesto de la educación de menos del 3% del PIB a más del 7%; activamos un plan nacional de alfabetización llamado "Misión Robinson" y hoy estamos alfabetizando a 800.000 venezolanos para acabar con el analfabetismo; lanzamos el proyecto "Simoncito" para atender a los niños de cero a seis años en la escuela y ya tenemos más de un millón de niños atendidos; instituimos y creamos el Banco de la Mujer para dar microcréditos a las mujer pobres porque (y esta frase la tomé de Bernardo Kliksberg) "la pobreza tiene cara de mujer" y ese Banco ha dado miles de microcréditos a mujeres, no solas, sino en cooperativas asociadas. Creamos también el Banco de los Pobres, para dar microcréditos a los más necesitados.

Repito: este es un Gobierno que está gobernando democráticamente con el pueblo y para el pueblo.


- ¿Se acuerda cómo fue su campaña política? ¿Recuerda qué cosas le prometió al pueblo en ese momento, cuál era su discurso...?

- Lo más importante que yo le dije al pueblo, más que promesa era un llamado. Sobre todo, el eje central de mi campaña política como candidato fue ir a una Asamblea Constituyente y echar abajo el modelo viejo, el Pacto de "Punto Fijo", la vieja Constitución hecha por y para la oligarquía, hacer una nueva Constitución y comenzar a construir un nuevo marco jurídico y político a través de nuevas leyes, para transformar el país.

Y por más fallas que hayamos tenido (porque las hemos tenido), sin embargo aquí estamos. Tres años después de aquel Gobierno se hizo la Asamblea Constituyente, tenemos una Constitución nueva y tenemos ya más de 150 leyes nuevas y transformadoras en Venezuela: la ley de tierras, la de pesca, la de hidrocarburos, la de sistema ferroviario, una ley eléctrica, una ley del gas, etc.


- Si, como usted me dice, cumplió con las cosas que anunciaba que iba a hacer, ¿qué cree que pasó en el medio para que parte de ese 60% de gente que lo votó, hoy se oponga al Gobierno de Hugo Chávez?

- Es que no podemos decir que los que se oponen a mi Gobierno forman parte de ese 60%. Pudiera ser verdad que quizás una parte de ellos, pero sería sólo una mínima parte.

Ese núcleo duro de oposición no está conformado por quienes votaron por mí, sino por los que lo hicieron en mi contra. Porque la verdad, desde que apareció mi figura en política, siempre han polarizado: es decir, 'por Chávez' o 'contra Chávez', independientemente de quién sea el otro contendor.


- Si uno revisa la historia, los grandes líderes suelen despertar amores y odios...

- Contra mi votaron dos millones y algo de personas y ese es el núcleo que tiene la oposición. Con esa gente fue que lograron impulsar las movilizaciones de calle que concurrieron al golpe de estado.

Tú me preguntas por qué se fue una parte de ese 60% de votación y lo cierto es que yo no estoy seguro de que se haya ido. Más bien tengo evidencias de que se conserva un sólido apoyo a nuestro Gobierno. ¿Y qué más evidencia que la manifestada el día del golpe de estado (11 de abril de 2002), cuando fuimos desalojados y me llevaron preso a una isla? No olvides que salieron a las calles mayor cantidad de personas que las que me votaron: por mi votaron 3,7 millones de personas (ese 60%) y a las calles de Venezuela, a defender mi Gobierno y a pedir por mí, por todos los hombres que me acompañan y por la Constitución, salieron no menos de ocho millones de personas en todo el país.

Y hay que tener en cuenta, que hoy en día tenemos un sólido movimiento estudiantil que apoya la Revolución y un sólido movimiento de trabajadores (la UNT) que también apoya la Revolución, mientras que antes no había central obrera que la apoyara.


- ¿Por qué el mundo no puede leer estas cosas que me dice y sí lee que hay una oposición magna y un Gobierno que es ineficiente y autoritario?

- Por los medios de comunicación, sencillamente. Repasemos la manifestación del 20 de agosto, por ejemplo: todos los informes que tengo, dados por los funcionarios del Gobierno y que son objetivos (porque siempre exijo a mi gente informes certeros y luego los voy a chequear viendo las imágenes que fueron tomadas desde el aire, en helicóptero), dicen que la oposición hoy logró concentrar en la Avenida Libertador en Caracas, entre 20.000 y 30.000 personas (y eso se puede medir fácilmente teniendo en cuenta la capacidad del espacio físico real), mientras que ellos argumentan que fueron 600.000, una cantidad que es imposible desde todo punto de vista porque allí no caben más de 30 mil personas. ¿Pero qué ocurre?. No sólo es que lo dicen, sino que las televisoras toman las imágenes que ellos quieren proyectar. Hemos detectado que muchas veces ponen imágenes viejas diciendo que es en vivo y hacen toda una ensalada de imágenes que proyectan por todos los canales y lo agarra la CNN y repite al mundo la misma imagen diciendo que había 600.000 personas. Entonces todo el que lo ve no tiene razón para dudar sobre la veracidad que le da la televisión y quien no conoce, no puede saber que eso es imposible.


- Pero usted logra comunicarse con un sector y no con otro. Pareciera que puede seducir a las clases bajas pero no a las clases media y alta. Dicen que la política es el arte de la seducción...

- Entiendo lo que me dices. Pero cuando se trata de que a un sector como la clase media alta venezolana, la toma el poder mediático local como un blanco objetivo, en una 'operación de laboratorio', de 'guerra psicológica' y comienzan a bombardearla a diario desde la mañana hasta la noche... bueno, yo estoy gobernando. No puedo estar todo el día y todos los días 'seduciendo'. En cambio, los adversarios de mi Gobierno, todos los días, por los cuatro canales, están lanzando mensajes como los que se han visto, donde decían, por ejemplo, "el presidente es un loco" y repetían mentiras. A veces, en algunos países, como Colombia, hay medios que dicen con mucha regularidad que "Chávez se reunió con los jefes guerrilleros colombianos" ¡y lo hacen hasta con fotos montadas y otras truculencias!
- Hablando de Colombia: ¿Cómo están las relaciones con ese país y con el presidente Alvaro Uribe?

- Yo he hablado con Uribe varias veces. Incluso en Asunción con él hace unos días atrás, y las relaciones en lo personal son buenas. Pero él no ayuda mucho tampoco con ciertas cosas. Por ejemplo, hace un momento estuve leyendo una declaración que él dio a un periódico colombiano, en lo que llaman un "conversatorio", a un grupo de personas, que creo que fue en Bogotá, y (según dice el medio y nosotros lo estamos chequeando) Uribe dijo algo que no es cierto. Hace unas semanas atrás, dio unas declaraciones a unos periodistas en Colombia refiriéndose a mí de manera poco respetuosa y además demostrando una ligereza y un desconocimiento de la realidad. Por eso, ahora, cuando estuvimos en Asunción le dije: "¿Uribe, usted va a tomar el mismo camino de la diplomacia del micrófono? ¿Quiere que yo le responda a cada uno de sus señalamientos y que armemos una escalada verbal que no ayuda a nada? Yo no creo que ese sea un asunto serio para un jefe de Estado". Aceptó que había cometido una imprudencia y yo no le respondí sino con altura en aquella ocasión.

Ahora, nos vimos en Asunción y después que hemos hablado estas cosas y hay una relación personal buena, veo publicado en la prensa que dijo en una reunión en Colombia que me dijo en Asunción, que me autorizó para que yo le dijera a las FARC que negociaran con él y que él arreglaba eso en cinco minutos. Ese es un mensaje que puede leerse de muchas maneras porque diciendo eso, Uribe estaría diciéndole a Colombia y al mundo que él cree que yo soy el enlace con las FARC o que tengo contacto directo con ellas. Si es cierto que lo dijo, eso sería un error que dificulta la relación. ¡¿Cómo va a decir eso Uribe?! Porque si dos presidentes van a hablar de unos temas para que al día siguiente cualquiera de ellos, con una ligereza muy poco apropiada para jefes de Estado, se refiera a aspectos de una conversación, además agregándole cosas que no son ciertas, para que sean interpretadas libremente como la gente lo quiera y creando dudas, evidentemente eso no ayuda en nada a una relación franca y sincera como la que nosotros queremos tener con el presidente Uribe. Pero así, es muy difícil...


- ¿Y cómo definiría las relaciones de Venezuela con EEUU?

- Muy difíciles. Y tienen que ser difíciles porque EEUU tienen un Gobierno que pretende imponer cosas, que pretende meterse a husmear donde no tienen por qué hacerlo, que parece que ya hay una corriente en Washington que pretende imponerle a los Gobiernos de América Latina sus visiones y sus criterios. Entonces hemos tenido roces, diferencias, choques... Ellos apoyaron abiertamente al gobierno golpista y dijeron que yo era un tirano, que había caído el tirano, algo que además nunca rectificaron. Recientemente han vuelto por sus fueros, incluso alentando a la oposición irracional de Venezuela, diciendo mentiras: un funcionario de Washington dice que yo estoy obligado a cumplir con el Referéndum Revocatorio y está totalmente equivocado y está mintiendo. Está confundiendo al mundo y se trata de una campaña porque lo hace a propósito.


- ¿Qué objetivo estaría persiguiendo EEUU al decir esto?

- El objetivo es alentar una oposición para tratar de salir de Chávez. Porque ellos pretenden dominar este continente y Chávez pudiera ser, según ellos (como lo ha dicho el Jefe de la CIA en un programa antes del golpe) contrario a los intereses de EEUU. Yo defiendo los intereses de mi pueblo. No es que sea contrario a los intereses estadounidenses, sino que Venezuela es para mí lo más importante. Y América Latina también es importante. No puedo subordinar los intereses de mi pueblo y la Constitución de Venezuela a la intención de hegemonizar todo un continente por la corriente llamada "los halcones del Pentágono". Eso jamás lo voy a hacer.


- En Argentina ha sido usted muy bien recibido, e imagino que también lo será en otros países. ¿Siente la misma simpatía por parte de los países europeos?

- Europa como un todo tiene una actitud muy diferente a EEUU. Y no sólo con Venezuela, creo que es así con el mundo y con América Latina. Nosotros siempre hemos tenido, sobre todo, una gran comprensión y apoyo por parte de gobiernos como los del presidente Chirac en Francia y Vladimir Putin en Rusia.


- ¿Y por parte de José María Aznar?

- Con Aznar menos. El Gobierno de España cometió un gravísimo error ya que, al igual que el de EEUU, emitió un comunicado el día del golpe, prácticamente reconociendo un gobierno que ellos llamaban "de transición", y lo más grave es que lo hicieron a nombre de la Unión Europea sin consultarla y otros gobiernos de ese bloque salieron a aclarar que esa posición era de España y no de la Unión Europea. Lamentablemente ese hecho ha enfriado unas relaciones que comenzaron muy bien: yo fui a Madrid varias veces. Aznar, incluso, ha sido el único jefe de Gobierno europeo que ha visitado oficialmente Venezuela siendo yo presidente, en el año 1999. Además el Rey de España es un buen amigo, tenemos una relación personal extraordinaria con él, pero estos asuntos políticos han mermado un poco esa relación. Pero reitero: Francia y Rusia están mucho más cercanos a nosotros. Y también es muy buena la relación con Italia, sobre todo en lo económico, ya que empresarios italianos han venido a Venezuela a invertir, hemos conversado con Berlusconi y jamás ha habido declaraciones contrarias a nuestro país, ni de parte de él ni del presidente Carlo Ciampi.


- Venezuela forma parte de la OPEP, así que imagino que usted tiene bastante relación con Medio Oriente. ¿Esto es así?

- En Medio Oriente tenemos relaciones extraordinarias con los países petroleros. Hemos priorizado desde el comienzo las relaciones con los países de la OPEP. Con todo el mundo árabe petrolero, islámico, las relaciones son muy buenas: con Argelia, Libia, Arabia Saudita, Egipto (aunque no es de la OPEP), Irán. También con Irak las relaciones eran muy buenas antes de lo que sucedió, pero ahora todo aquello se complicó. Yo tengo gran respeto por la cultura árabe, por la profundidad de ese mundo. Me ha tocado ir a un desierto en camello... Me gusta el mundo árabe, espiritualmente me siento muy cerca y creo que nosotros tenemos mucho de ellos.

VNZ PLT

* Entrevista realizada en Buenos Aires, el 20 de agosto de 2003


   

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