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Viernes
5 de septiembre de 2003
Japón y China no eliminarán el control sobre sus divisas
Asia
y Latinoamérica no se pliegan a las peticiones de EEUU sobre libertad cambiaria
Por
Manuel López Torrents El
secretario del Tesoro de EEUU, John Snow, inició el pasado lunes una visita
para tratar de convencer a los Gobiernos chino y japonés de que adoptaran
una postura firme contra sus políticas cambiarias, que ejercen un claro
intervencionismo sobre sus respectivas divisas. La gira asiática de Snow terminó
sin éxito. La visita llegaba precedida
de las palabas de viceministro de Finanzas nipón, Zembei Mizoguchi, en
las que había advertido que la reciente apreciación del yen había
sido claramente especulativa. De esta manera, el político dejaba clara
la preocupación del Gobierno japonés por una excesiva apreciación
de su divisa, una vez que el yen se colocaba cerca de las 116,00 unidades por
dólar. ¿Allanaba el camino para una actuación del Banco de
Japón? ¿Daba un toque de atención al secretario del Tesoro
de EEUU? El caso es que Snow llegaba
a Asia presionado por las grandes corporaciones estadounidenses, los conocidos
lobbys, para intentar frenar la excesiva depreciación del yuan chino
y del yen japonés. El líder del organismo encargado de la financiación
de EEUU se preparaba para reunirse en Tokio, primero con el ministro japonés
de Finanzas, Masajuro Shiokawa, y después con el primer ministro, Junichiro
Koizumi, antes de partir hacia Pekín el martes donde la Apec (el grupo
de ministros de Finanzas asiáticos) celebraba su encuentro. Mientras,
los lobbys manufactureros, e incluso los sindicatos, instaban a Snow desde
el otro lado del Atlántico a mostrar una postura enérgica frente
a los gigantes asiáticos. Nada más salir Snow de Washington, la
Asociación Nacional de Manufactureros de EEUU (NAM) y otros grupos dijeron
que podrían solicitar una investigación de las políticas
cambiarias de China, lo que podría desatar sanciones comerciales si no
se llegaba a un acuerdo rápido en materia cambiaria. El propio presidente
del Fondo Monetario Internacional (FMI), Horst Koehler, se alineaba con la postura
de Snow, favorable a un menor proteccionismo sobre las divisas, que también estaba
de visita por Asia. Sólo
frente a 21. El secretario del Tesoro
estadounidense solcitaba en Pekín, ya en la cumbre Asia-Pacífico
de 21 países, a las principales economías de la zona que fuera el
mercado cambiario quien determinara la cotización de sus divisas, en una
clara alusión a China y Japón. Los países pertenecientes a Latinoamérica
se mostraron neutrales en medio de este debate. Sin
embargo, una hora antes de la intervención de Snow, el Banco de Japón
intervenía en el mercado, para debilitar su moneda hata casi 117 yenes
por dólar, después de que la divisa nipona se hubiera apreciado
peligrosamente hasta los 115 yenes por dólar. El banco emisor no lo confirmaba,
sin embargo. EEUU pretendía
que en el comunicado final de esta reunión se reflejara la necesidad de
la adopción, por parte de las principales economías asiáticas,
de tipos de cambio flexibles, libres del intervencionismo de los bancos centrales.
Los operadores señalaron de
inmediato que, aunque Snow advertía que la prosperidad no llegará
nunca con devaluaciones competitivas, era una incógnita saber si Japón
y China harán caso a las recomendaciones procedentes desde el Tesoro estadounidense.
La certidumbre no tardo en llegar.
Del comunicado del cierre de la cumbre se desprendía que ni China ni Japón
tienen previsto modificar en breve sus políticas monetarias ni las bandas
de fluctuación de sus monedas. De
hecho, los inversores comentan que el Banco de Japón sigue interviniendo
en el mercado para frenar la apreciación del yen, es decir, mantiene su
estrecha vigilancia sobre una moneda que no quiere ver cerca de las 115 unidades
por dólar. La batalla por el libre
comercio sin ventajas competitivas está por tanto lejos de terminar, pero
EEUU desea que su comercio exterior crezca en los próximos años.
La guerra no ha terminado. En los próximos días llega una cumbre de la OMC y los
portavoces estadounidenses volverán a la carga. FZM
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