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Viernes 12 de septiembre de 2003

 

Los empleados logran que la directiva discuta un nuevo plan de negocios

La presión sindical en Petrobras consigue sus objetivos

Por José María G. Langa

Los empleados de la petrolera brasileña Petrobras han conseguido que la dirección de la compañía se siente a negociar sobre nuevos incrementos de salario en base al crecimiento de la inflación. El seguimiento masivo de la huelga del pasado miércoles, la primera que se registra en Petrobras desde que gobierna Lula, ha sido determinante para que la empresa haya cedido en sus posiciones.

La directiva de Petrobras, encabezada por José Eduardo Dutra, ha cedido a la presión de sus empleados y ha abierto el diálogo con los sindicatos petroleros. La Federaçao Única dos Petroleiros (FUP, central asociada a la izquierdista Central Unitaria de Trabajadores, -CUT-) ha conseguido que la nueva directiva nombrada por el presidente del país, Luiz Inázio Lula da Silva, haya reconsiderado su plan de negocios para 2003-2004 y se plantee ahora proceder a aumentar los sueldos de los empleados.

Según la FUP, el seguimiento del paro en las áreas de producción fue de un 90%, mientras que en las administrativas de un 60%. Desde la petrolera no se han ofrecido cifras concretas y se ha incidido en que la producción no se paralizó y que continuó el suministro a los mercados.

La jornada de paro transcurrió sin apenas incidentes, salvo en las refinerías, donde algunos huelguistas impidieron los cambios de turno. De esta forma hubo empleados que trabajaron 32 horas: su horario habitual más las 24 horas de huelga.

"La huelga ha sido virtuosa" afirmaba un alto cargo de la FUP. En declaraciones a Americaeconomica.com, dicha fuente indicó que el seguimiento fue masivo y que gracias a él se ha abierto "un nuevo calendario de negociación" con la empresa. En su opinión, las negociaciones deberían ir más rápido.

Los empleados, representados por la FUP, perseguían que la compañía modificase su propuesta de negociación colectiva presentada el pasado 3 de septiembre. En ella no se incluye aumento salarial alguno, lo que ha decepcionado a los sindicatos que creían que la nueva directiva iba a ser más receptiva a sus peticiones que las anteriores.

Los trabajadores consideran el plan de negocios como "insuficiente" y que "no atiende a las reivindicaciones". Por el contrario, ellos demandan, entre otras cosas, un incremento salarial del 23,35% y el fin de lo que llaman la "tercerización", la contratación de terceras empresas para que realicen determinadas operaciones de la compañía.

A la hora de fijar el aumento de sueldo se basan en la compensación por el incremento de la inflación desde septiembre de 2002 a agosto de este año. En estos últimos 12 meses, la inflación en el país ha llegado al 10,07%, muy por encima de las previsiones oficiales de un 8,5%. Los petroleros piden un aumento de sueldo superior a la inflación, del 15,5% concretamente, y otro del 6,8% por el incremento de los beneficios registrados en la compañía.

Abogan además por la "primerización" de la mano de obra que luche contra la "tercerización". Es decir, quieren que la corporación contrate a nuevos empleados para efectuar determinadas operaciones y que deje de contratar a trabajadores de subcontratas.

"Pedimos que cese los acuerdos con subcontratas y que se hagan contratos directos", afirman fuentes de la FUP, quienes consideran además que con esta modalidad de contratos se está contribuyendo a la pérdida de identidad de la compañía y al "descuido de la seguridad industrial".

Entre las peticiones de los empleados de Petrobras también se encuentra el reingreso de los despedidos por las huelgas de los años 1994 y 1995. Según ha podido saber Americaeconomica.com, en la huelga del año 1995, que duró 32 días, fueron despedidos 94 trabajadores. A algunos de ellos se les aplicaron represalias legales. Ocho años después, los sindicatos piden que se levanten las multas a los que sufrieron infracciones, (muchos de ellos no las han pagado).

De momento, la directiva de Petrobras está elaborando una contrapropuesta y no quiere dar detalles. Este diario contactó con portavoces de la petrolera, quienes eludieron hacer declaraciones. Las conversaciones a puerta cerrada comenzaron ayer jueves en la sede central de Petrobras en Río de Janeiro y aplazaron hasta el próximo lunes, momento en el que la empresa se comprometió a presentar un nuevo plan de negocios.

Desde la FUP, su secretario de Comunicación, Gerson Pires, ha informado que la dirección de la compañía se mostró abierta al diálogo. Según Pires, aunque la nueva directiva de la compañía mantiene una mejor relación con los sindicatos que las anteriores, "sigue más interesada en agradar a sus socios que a los trabajadores".

BSL NPM PTC

 

  

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