Viernes 19 de septiembre de 2003

La banca francesa podría verse obligada a aumentar su exposición a Alstom

Las agencias de calificación están tensas. Temen que la negativa de Bruselas a aceptar el plan de salvamento elaborado por el Estado francés para Alstom obligue a renogociar un nuevo programa de rescate en el que los bancos galos tengan que asumir una mayor exposición.

Bruselas ha echado por tierra toda la operación de rescate elaborada por el Gobierno francés, y ahora toca idear uno nuevo que complazca a las autoridades europeas antes del próximo lunes. En él necesariamente tendrá que reducirse la participación del Estado.

Este es uno de los motivos por el que, según FitchRatings, se incrementará la exposición de la banca doméstica. Pero, además, es probable que el Gobierno opte por presionar a estas entidades para que incrementen su papel en el salvamento de Alstom. Su participación tendrá que ser mayor porque es muy probable que los bancos internacionales implicados en la operación sean más reacios a revisar las condiciones del paquete de rescate. No obstante, hasta que no se descubran las nuevas condiciones no se sabrá su impacto.

Hasta ahora las firmas francesas tenían todo más o menos controlado. Acudieron prestas (junto a otros bancos internaciones acreedores) a la petición del Gobierno de ayudar a Alstom a refinanciar créditos por valor de 6.300 millones de euros. En ese momento, algunas agencias aseguraron que aunque la exposición de la banca gala era elevada en términos absolutos (especialmente la de BNP Paribas, Société Générale y Crédit Agricole/Crédit Lyonnais) no suponía un peligro para su base de capital. Entre otras cosas porque una de las claves del rescate era el activo papel del Estado a través de una inyección de capital (300 millones de euros), la concesión de un préstamo (300 millones euros) y el establecimiento de garantías públicas.

Además, los expertos consideraban que la banca francesa estaba preparada para enfrentarse a los riesgos asumidos en Alstom gracias a las reservas acumuladas y a los coletarales ofrecidos por la compañía para los préstamos. Pero ahora todo está a punto de cambiar.

Y mientras tanto, la Comisión Europea y el Gobierno francés van a acelerar las negociaciones para encontrar una salida a la crisis de Alstrom. De hecho, ambas partes van a acometer más encuentros. El ministro galo de Finanzas, Francis Mer, canceló su viaje a la cumbre del G8 mientras el comisario Mario Monti, hizo lo propio en su desplazamiento a Italia para permanecer en Bruselas el fin de semana y tener plena disponibilidad.
La Comisión Europea ha fijado para el lunes el límite para alcanzar un acuerdo.

El Presidente de Francia, Jacques Chirac manifestó ayer que es optimista aunque, otras fuentes del Gobierno galo advirtieron del riesgo de quiebra de Alstom si Bruselas bloquea las ayudas.

 

 

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