Semanario
de información económica y financiera
   

Viernes 31 de octubre de 2003

 

Latinoamerica aporta el 40% del beneficio conjunto

La depreciación de las divisas sigue distorsionando las cuentas del BBVA y SCH

Por Gema Velasco

La depreciación de las divisas latinoamericanas se ha moderado algo entre junio y septiembre, pero su impacto continúa distorsionando las cuentas del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) y del Santander Central Hispano (SCH). La caída media del tipo de cambio (frente al euro) entre enero y septiembre respecto al mismo periodo del año anterior ha sido del 30% en el caso del real brasileño, del 26% en el del peso mexicano, del 21% en Chile y del 47% el del bolivar de Venezuela. Y para colmo, el dólar se ha depreciado frente al euro un 17%.

Con estas cifras se entienden las diferencias tan sustanciales que existen entre las cuentas en euros corrientes y las que las entidades presentan una vez eliminado el efecto del tipo de cambio. Dos formas de medir que ambas entidades utilizan a conveniencia, lo que en algunos casos complica la realización de comparaciones.

La unidad latinoamericana del SCH ha obtenido un beneficio atribuido entre enero y septiembre de 850 millones de euros, un 0,57% menos que en el mismo periodo del año anterior. Pero si no se tiene en cuenta la caída de las monedas, el resultado habría aumentado un 36,2%. Lo mismo le ocurre al BBVA. Su división America ha ganado 531 millones de euros, un 3,3% menos o un 24,1% más, dependiendo de las cifras elegidas.

Entre los dos bancos se han traído del subcontinente 1.381 millones de euros, casi el 40% del beneficio conjunto obtenido por ambos grupos, un porcentaje más o menos similar al del trimestre anterior (41%).

Las posesiones del banco que preside Emilio Botín en Latinoamérica continúan siendo más rentables en términos de beneficios que las del BBVA. Las cifras lo dejan claro. El balance del SCH América es solamente un 2,8% superior al del BBVA, pero el resultado atribuido de la unidad americana de la entidad cántabra es un 60% mayor al del banco vasco.

Y eso a pesar de que, en términos relativos, las caídas de los márgenes son más contundentes en la división latinoamericana del SCH. Y en valor absoluto prácticamente todas las partidas de las cuentas de resultados son más elevadas en el caso del banco que preside Francisco González.

Hay pocas excepciones. Una de ellas, los resultados por operaciones financieras (ROF). El banco vasco gana 141 millones de euros, y el cántabro 405 millones. Una diferencia que se explica básicamente por los buenos resultados que ha obtenido el SCH con la gestión de su cartera de deuda brasileña. Esta cartera de bonos le ha reportado al banco 26 millones de reales (7,8 millones de euros) en el tercer trimestre, mientras que en el anterior se contabilizaron unas pérdidas de 40 millones (12 millones de euros).

El director general financiero del banco, Francisco Gómez Roldán, ha asegurado que "en el cuarto trimestre el resultado (de esta cartera) será parecido".

Pero esta partida no es suficiente para explicar las diferencias en el beneficio atribuido de las respectivas unidades latinoamericanas. ¿Qué ha pasado?

Los impuestos y los minoritarios explican que el BBVA pierda la carrera en la meta. Y a su vez, la evolucion de estas cifras es el resultado de las diferentes apuestas y estrategias puestas en marcha en el subcontinente.

El SCH eligió Brasil como eje para construir su imperio latinoamericano. Y en este país el banco cántabro se ha beneficiado coyunturalmente de una ventaja fiscal. Este año su filial amazónica, Banespa, ha tenido que pagar muchos menos impuestos que en los nueve primeros meses del año anterior. La entidad explica esta circunstancia en el hecho de que estas tasas se calculan sobre el beneficio local y en esta ocasión fue menor que si se tuvieran en cuenta las reglas españolas por las distintas formas de gravar las carteras de inversión y de tipos de interés.

El beneficio neto atribuido en los nueve primeros meses de 2003 de Banespa ascendió a 535,7 millones de euros, con un incremento del 18,6%.

Aparte de los menores impuestos, el banco se ha beneficiado de otras circunstancias que se han producido en el país en esos últimos meses, como la mejora generalizada de la economía, la reducción de las reservas obligatorias en relación con los depósitos a la vista (del 60% al 45%) y las plusvalías obtenidas de su cartera de bonos indexados a la inflación, un beneficio que ha sido posible debido a que "cuando el real se devalúa, la inflación crece mucho y por eso el aporte ha sido positivo", dice Gómez Roldán, quien añade que esta deuda es una especie de cobertura frente a la depreciación de la divisa.

Mientras tanto, el BBVA ni siquiera ha incluido los resultados obtenidos en este país en las cuentas de su división en el subcontinente (tampoco los de Argentina). Los resultados de esta filial, junto a los del Banco Francés de Argentina, se han contabilizado dentro del área de "actividades corporativas por puesta en equivalencia". Los beneficios de ambas firmas sumaron en los nueve primeros meses 43 millones de euros con un crecimiento del 46,4%.

Con todo ello, después de descontar los impuestos, el beneficio neto entre enero y septiembre de la unidad de negocio latinoamericana del SCH fue de 946 millones de euros, un 9% superiores a los de BBVA, que ganó 868 millones. Antes de descontar el impuesto de sociendades el resultado del BBVA era un 20,7% mayor.

La diferencia se amplía aún más en el beneficio atribuido (60%). Y aquí, de nuevo, tienen mucho que ver las diferentes estrategias de cada banco. Mientras que la entidad que preside Emilio Botín ha preferido siempre controlar el 100% de sus filiales, el BBVA ha optado en la mayoría de los casos por cooperar con los socios locales.

No obstante, Botín ha sacrificado un 24,9% del mexicano Santander Serfín para aumentar su presencia en el rentable negocio de las remesas entre EEUU y México. Para conseguirlo vendió esa participación de su filial azteca a Bank of America (BOA), entidad que está a punto de convertirse en el segundo mayor banco de EEUU (sólo por detrás de Citigroup) tras la compra de FleetBoston.

Tras su asociación con BOA, el Serfín tendría que ganar un 25% más para conseguir los mismos beneficios que recibía antes de la venta, algo que, según fuentes de la entidad, no ocurrirá al menos hasta dentro de tres años. Esta filial ha ganado en los nueve primeros meses del ejercicio 328 millones de euros, con una caída del 43,9%.

Pero es el BBVA quien realmente ha apostado por México. El mismo viernes estuvo allí el presidente del Grupo, Francisco González, que asistió a la reunicón de los consejeros regionales de su filial Bancomer. Sus palabras no pudieron ser más claras: "México es la apuesta clave del Grupo BBVA". González recordó que la inversión en este país representa más de dos tercios de toda la exposición en el subcontinente.

El BBVA no ofrece la cifra de beneficio atribuido acumulado de Bancomer en euros corrientes. Sin tener en cuenta el tipo de cambio, habría ganado entre enero y septiembre 298 millones de euros, un 24,7% más que un año antes. En el caso del SCH, si se tienen en cuenta los datos en euros constantes, el beneficio habría caído un 18%. Parece que al banco vasco le ha ido mejor en México que a su rival cántabro.

El consejero delegado del BBVA, Jose Ignacio Goirigolzarri, ha asegurado que "este crecimiento se ha conseguido gracias a la buena política de precios y al aumento de las comisiones".

En este país los bancos están sufriendo la brusca caída de los tipos de interés. El tipo medio en el interbancario era en el tercer trimestre del 5,1%. Pero según los últimos datos, ya ha comenzado a subir y ahora estaría en el entorno del 5,7%. Se espera, por tanto, que en el último trimestre del año los bancos puedan aprovechar este incremento. Algo que beneficiará especialmente al BBVA.

Para el SCH también hay buenas noticias. En general, la depreciación de las monedas se ha comenzado a moderar en el mes de septiembre en todos los países latinoamericanos (excepto en México). Pero es el real brasileño el que realmente ha comenzado a despuntar. De media entre enero y septiembre cayó un 30%, pero ya en el pasado mes se había apreciado un 14%. Y quien más disfrutará esta evolución será el SCH.

Parece que, salvo imprevistos, los resultados latinoamericanos de los dos grandes bancos españoles empezarán a mejorar en los próximos meses. Hasta en Argentina se han comenzado a arreglar las cosas después de que el Gobierno haya decidido compensar a los bancos por la pesificación asimétrica y los desequilibrios causados por el cambio que se produjo en el método para indexar los préstamos, que pasaron a referenciarse al Coeficiente de Variación Salarial (CVS) en lugar de a la inflación (CES). Ahora sólo queda un tema pendiente: el de los amparos judiciales.

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